En el siguiente reporte, se exponen las trabas burocráticas a las que actualmente se enfrentan los trabajadores y trabajadoras de Azertia GC, para poder cobrar los pagos correspondientes a los primeros lotes de producción que han logrado llevar adelante bajo control obrero desde la reapertura de la empresa.

Los trabajadores y trabajadoras de la empresa Azertia GC, han venido dando una ardua lucha de resistencia contra las maniobras de los patronos y el burocratismo reinante y campante dentro del Ministerio del Trabajo, desde que la fábrica fue cerrada a finales del mes de Noviembre con el propósito de liquidar al sindicato existente y echar a los trabajadores y trabajadoras a la calle (Entrevista a trabajadores de la fábrica ocupada AZERTIA GC y Burguesía usa guardia contra trabajadores de fábrica ocupada Azertia GC).

Gracias a la lucha y resistencia de los trabajadores y trabajadoras, y a la nueva Ley orgánica del Trabajo, los Trabajadores y Trabajadoras, que en su artículo 149 plantea en estos casos, en el que los patronos cierran ilegalmente las empresas, la creación de juntas administradoras conformadas por delegados y/o delgadas de los trabajadores y trabajadoras de la empresa, se logró en efecto, el pasado 13 de Mayo, la creación de dicha junta en Azertia, mediante la cual los trabajadores y trabajadoras pudieron arrancar nuevamente la producción en la empresa, logrando a su vez mantener los puestos de trabajo y generando ingresos que permitan pagar los salarios, que es su única fuente de sustento.

Es así, como desde la referida fecha las compañeras y compañeros de Azertia han venido levantando poco a poco la producción, y estableciendo compromisos comerciales con instituciones como es el caso del banco estatal Banco del Tesoro, cuyos directivos han estado muy interesados en la reactivación de la empresa, y quienes de hecho, desde hace meses vinieron apoyando muy positivamente la lucha, presntando a los compañeros de Azertia la ayuda necesaria para la reactivación de la empresa, de lo cual los compañeros estan a su vez muy agradecidos.


Sin embargo, a pesar de que ya la empresa ha producido sus primeros trabajos para la banca pública, resulta muy grave que los compañeros y compañeras no han podido todavía realizar el cobro de dichos trabajos, debido a contradicciones que se presentaron entre la situacion legal que tiene la empresa actualmente, contemplada en la providencia emanada de la Inspectoría del Trabajo, y la legislación burguesa existente.  

Aunque ahora los trabajadores y trabajadoras de Azertia sí pueden producir sin problemas legales, no pueden facturar su producción, por lo cual no han podido recibir los pagos correspondientes a la producción que han realizado hasta ahora. La razón por la que no pueden facturar, radica en que los patonos, siguen estando registrados como contibuyentes en la data del Seniat, con el RIF de Azertia GC, por lo cual los compañeros no pueden utilizar el mismo RIF para facturar dicha producción.

Con esta situación, nuevamente los compañeros y compañeras de Azertia se encuntran en una situación difícil, ya que, además de los más de 6 meses que tuvieron que resistir desde el cierre de la empresa, hasta la publicación de la providencia ministerial que daba por instalada la junda administradora para poder arrancar la producción dentro de la fábrica, ahora los trabajadores han tenido que esperar casi tres meses para poder cobrar sus primeros salarios, como consecuencia del problema legal al que se enfrentan con respecto al RIF.

Parece paradójico que una lucha tan valiosa como la que han llevado adelante estos camaradas, y que además puede ser una poderosa referencia de Control Obrero para los trabajadores y trabajadoras de nuestro país, esté otra vez ahorcada por una tontería de la legalidad burguesa. Los asesores jurídicos del Ministerio del Trabajo han debido preveer esta contradicción jurídica antes de aprobar la providencia basada en el artículo 149 de la nueva LOTTT. Este conflicto que enfrentan ahora los camaradas de Azertia, se hace tanto más tragicómico, ante el hecho de todo podría resolverse con la apertura de un nuevo RIF para la empresa, gestión que debe ser realizada por funcionarios del SENIAT, pero que obviamente es muy difícil lograr para estos camaradas, dada las trabas burocráticas tradicionales que existen en todas estas instituciones, si no se tiene una "palanca" o un contacto que ayude a agilizar los procesos administrativos respectivos.

Cabe hacerse la pregunta, ¿Por qué si somos gobierno no podemos resolver esos detalles de la legalidad burguesa que terminan jodiendo a la clase obrera y a su lucha? La respuesta radica, en que a pesar de que el gobierno esté en manos del partido de la mayoría de la clase obrera y los oprimidos de nuestro país, es deicr, en manos del PSUV, el estado como un todo sigue siendo burgués, y sigue estando al servicio de las clases dominantes. Desde Lucha de Clases, no nos cabe duda que en el fondo, detrás de todos estos retrasos y obstaculos que están encontrando los trabajadores y trabjadoras de Azertia, está la mano de los dueños de la empresa, quienes através de prebendas o sobornos, o ya sea a través de contactos y amigos dentro de las instituciones estatales, tratan de hacer todo lo posible para que la lucha de estos compañeros y compañeras fracase.

La estrategia general de la burguesía en estas luchas de fábricas cerradas, o en general, en cualquier lucha obrera de resistencia, es jugar al desgaste de los trabajadores y trabajadoras para poder aplastar la lucha, y en el caso de Azertia, es a lo que han estado jugando desde el cierre de la empresa, por ello es que no podemos aceptar que desde el Ministerio del Trabajo, así como desde las distintas instituciones que se han involucrado en este caso, que se cometan errores legales que generen estas situaciones. Los compañeros a cargo de la asesoría jurídica del ministerio, debieron haber previsto todos estos escollos legales posibles antes de aprobar la providencia, o en su defecto, han debido asumir con audacia las gestiones pertienentes ante el resto de las instituciones estatales, como el caso del SENIAT, a fin de solventar lo antes posible esta situación, ya que, como acabamos de decir, cada día que pasan los trabajadores sin poder cobrar su primer salario desde el cierre de la empresa, es un día de desgaste más, que prepara las condiciones subjetivas para una derrota de esta valiosa lucha.

Por todo lo antes expuesto, exigimos a los compañeros del Ministerio del Trabajo y del Banco del Tesoro responsables del caso Azertia, asumir de manera audaz las gestiones necesarias para resolver esta situación, a fin de que esta lucha salga adelante, no hacerlo es jugar a la derrota de la misma.