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| Elecciones regionales: Victoria del PSUV aunque se encienden las luces de alarma. |
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| Martes 25 de Noviembre de 2008 |
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Estas elecciones muestran que es necesaria una transformación profunda de la sociedad para resolver los problemas más acuciantes de las masas y esto sólo se puede dar sobre la base una economía planificada y nacionalizada democráticamente. Sobre la base de una economía mixta, de intentar conciliar el capitalismo y socialismo sin destruir el aparato estatal heredado de la IV república , y sin expropiar a la burguesía , la oposición seguirá ganando espacios. Y más aún , con la crisis de la economía capitalista mundial que afectará a Venezuela. Una nueva etapa se abre en la revolución: la polarización a izquierda y derecha se acentúa, la recuperación de gobernaciones importantes por la oposición será utilizada para sabotear la revolución e intentar tumbarla. Este equilibrio sólo puede ser roto por la entrada en escena de la clase trabajadora de un modo organizado mostrando el camino del autentico socialismo.
Los resultados de las elecciones regionales del 23 de Noviembre confirman la victoria del PSUV en el 80% de las Alcaldías del país y en 17 gobernaciones, incluidas Sucre, Aragua y Guárico, cuyos gobernadores se habían pasado tiempo atrás al campo de la derecha. Mientras, las gobernaciones de Zulia y Nueva Esparta siguen en manos de la derecha. A esto hay que añadir la pérdida de dos plazas importantes cómo son la Alcaldía Metropolitana de Caracas a manos de Antonio Ledezma y el Estado Miranda, ahora en manos de Capriles Radonsky. Finalmente, Carabobo y Táchira, donde el resultado estuvo muy apretado hasta el final cayeron también en manos opositoras. (En Táchira la victoria de la oposición ha sido por poco más de un punto). La Alcaldía del Municipio Libertador de Caracas (el más poblado de la capital) quedaría en manos de la revolución, mientras que el Municipio Sucre, el segundo con más población de Caracas, pasaría a manos de la oposición. Una hora después de conocer estos resultados el Presidente Chávez intervenía y señalaba que estas elecciones habían sido una victoria para la revolución y ”daban el mensaje del pueblo de que Chávez debe seguir por el mismo camino” .
El PSUV ganó en 8 estados con más de 10 puntos de diferencia, entre 20 y 30 puntos en 4 estados, en 2 estados con más de 30 y en otras 2 regiones con más de 50 puntos de diferencia (Monagas y Lara). La oposición sólo gana en un estado (Nueva Esparta) por más de diez puntos, en el resto su triunfo es bastante ajustado, reflejando la polarización social que existe en todo el país.
Un ejemplo de las tendencias contradictorias y polarización social que revelan los resultados electorales de este 23 de Noviembre es lo ocurrido en el Zulia. Aunque no se recupera la Gobernación del Estado, como esperaban amplios sectores de las bases chavistas, y se pierde la Alcaldía del Municipio Maracaibo, el PSUV pasa de gobernar en 5 municipios a gobernar en 13, destacando la victoria en todos los municipios de La Guajira (zona fronteriza con Colombia), y la recuperación del municipio petrolero más importante (Cabimas) ,gobernado tradicionalmente por la derecha copeyana, así como del Municipio San Francisco, el segundo más importante del estado, en la zona sur (más popular y proletaria) de Maracaibo. En el total de los votos a nivel nacional, el 55%, cerca de 5 millones 300 mil votos, fue para la revolución, lo que supone aproximadamente un millón de votos recuperados respecto al referéndum constitucional del 2007. A primera vista estos datos suponen un ligero retroceso en gobernaciones (aunque aumento en votos) respecto a las elecciones de octubre de 2004 donde la oposición tenía sólo dos gobernaciones, frente a las 5 que tendrá ahora más la Alcaldía Metropolitana, que también han recuperado. Pese a ganar en 17 gobernaciones, y considerando además la importancia de Miranda, Carabobo y Distrito Capital, tanto por su volumen de población como por su valor estratégico y simbólico, así como la expectativa que se había generado en el sentido de que otro estado de los más poblados como Zulia pudiese ser recuperado, estos resultados siguen mostrando las señales de alarma que la Corriente Marxista Revolucionaria ha estado señalando desde la derrota en el referéndum constitucional hace un año. Varios dirigentes de la oposición, como era de esperar, han utilizado su victoria en la Alcaldía Metropolitana (que fue la gran sorpresa de la jornada) para magnificar su avance y plantear la idea de que esto es una victoria de la oposición y un mensaje al Presidente Chávez de que es necesario construir Venezuela "entre todos", "acabar con la polarización", etc. La ceremonia de la confusión y la demagogia han llegado al extremo de que golpistas como Ledezma, Rosales o Capriles Radonsky (organizador del ataque fascista a la Embajada Cubana tras el golpe de abril de 2002 y la persecución de cuadros y dirigentes chavistas) salían “tendiendo la mano” al Presidente y llamándole a reunirse para “trabajar juntos” . Por el momento, la respuesta de Chàvez ha sido la de recordar el pasado de estos burgueses y hacerles la advertencia de que si volvían a intentar desestabilizar el país desde las posiciones que han ganado no vacilarìa en actuar. Al mismo tiempo, Chávez les exigía que reconociesen que el ganador de las elecciones a nivel general es el PSUV y destacaba el millón de votos más que obtiene el Partido Socialista con respecto a la oposición como un mensaje de que “debemos seguir por el camino del socialismo bolivariano”. Para los marxistas estos 5.300.000 votos confirman el análisis que hicimos tras la derrota en el referéndum de diciembre del año pasado. La correlación de fuerzas sigue siendo favorable a la revolución, decíamos entonces, pero entre las masas que apoyan el proceso revolucionario crece la impaciencia, el cansancio y entre capas importantes cierta sensación de escepticismo que, si no se revierte, puede ser fatal para el destino de la revolución. Se extiende la sensación de que hay muchos discursos pero no se le ve “el queso a la tostada”. Tras 10 años de revolución siguen ser resueltos los problemas más inmediatos y acuciantes (desempleo, vivienda, inseguridad,…). A esto se une el descontento con los sectores burocráticos y reformistas que existen dentro del movimiento bolivariano. El que se haya recuperado más de un millón de votos con respecto al referéndum demuestra que las masas siguen estando con Chávez y que es perfectamente posible revertir esta tendencia. El Presidente Chávez tiene razón cuando dice que los resultados electorales confirman que las masas siguen apoyando la marcha hacia el socialismo pero, en nuestra opinión, se equivoca, y gravemente, cuando en sus discursos insiste en la idea de que no pasa nada, hemos ganado y debemos seguir igual, atribuyendo el avance de la oposición en toda una serie de lugares únicamente a la movilización de su base social de clase media. La participación para estos comicios regionales ha sido la más alta en este tipo de elecciones de los últimos años, con más de un 65% (15 puntos por encima del 2004). Es evidente que ha habido una movilización de la base de la derecha, aunque perdiendo votos respecto al referéndum (la contrarrevolución se quedó a 300 mil votos de su techo electoral del referéndum constitucional) Sin embargo, este factor por si sólo no explica la derrota en la Gran Caracas o el que el margen de diferencia con el que el chavismo se impone a la contrarrevolución se haya recortado en casi 2 millones de votos respecto a las presidenciales de hace sólo 2 años.
La movilización masiva de la base social de la contrarrevolución ya se produjo en el referéndum de 2004 y se intensificó en las presidenciales de 2006, pero entonces la derrotamos de manera aplastante porque la propuesta del Presidente de ir hacia el socialismo, acelerar la revolución y acabar con el capitalismo despertó el entusiasmo generalizado de las masas. Eso fue lo que permitió que en aquellas elecciones ganásemos en la inmensa mayoría de las ciudades y estados, incluidos estados que gobernaba la oposición como Zulia (cuyo gobernador era el candidato de la contrarrevolución y fue derrotado en todo el país y en su propio feudo).
La abstención dio la victoria a la derecha en estados importantes. El principal factor que ha impedido que en estas elecciones pudiésemos volver a derrotar por ese mismo margen aplastante de votos que alcanzamos en las presidenciales de 2006 a los contrarrevolucionarios ha sido la abstención de una parte de la población de los barrios en los que se concentra la base chavista. La entrada del Presidente Chávez en campaña polarizó unas elecciones que se preveían con una abstención altísima. Estas elecciones a alcaldías y gobernaciones han sido más bien un plebiscito a favor y en contra de Chávez. Esta entrada de Chávez en campaña permitió que se recuperen más de un millón de votos respecto al referéndum constitucional pero, a pesar de la enorme autoridad y simpatía hacia Chávez que sigue existiendo entre las masas, no logró movilizar el otro millón y medio de las elecciones presidenciales de 2007 . Esta abstención se agudiza sobre todo en los estados, municipios y parroquias que más apoyan tradicionalmente a la revolución. Mientras, la reaccion sí movilizó practicamente a toda su base social.
Un caso claro es el del Municipio Sucre, en Caracas, y particularmente el gran barrio popular de Petare (donde se encuentra una de las mayores concentraciones de ranchos del país). Tras 8 años de un gobierno municipal bolivariano fuertemente criticado por parte de los propios revolucionarios y desprestigiado entre la población, hemos pasado de ser mayoría a conseguir un 43% de los votos frente a un 56% de la contrarrevolución. Como explicaba Nelson Merentes (ex Ministro de Finanzas y actualmente Presidente de una empresa encuestadora) en VTV, "si uno ve los datos de abstención en este municipio la media es 35% pero mientras en las zonas en las que gana màs claramente la oposiciòn la abstención baja al 30% e incluso menos en las que gana el chavismo la abstención ronda el 40%". Así, en la Parroquia Leoncio Martínez ,cuya población es mayoritariamente de extracción pequeñoburguesa, donde la oposición siempre gana y obtiene en estas elecciones un 81% de los votos frente a un 19% del PSUV, la abstención se sitúa en la media nacional del 35%. POr contra, en los barrios populares la abstención es significativamente superior. En Caicaguita, donde ganamos 64% a 34%, se abstiene un 43% de los votantes. En Filas de Mariches, donde la victoria del PSUV es de 75% a 23% la abstención registrada es incluso mayor: 44%.
Ni reír, ni llorar. Comprender…¡y actuar¡
Los más de 5 millones de votos alcanzados este 23 de Noviembre representan uno de los mayores apoyos electorales que ha alcanzado la revolución en estos 10 años, solamente superado por la espectacular marea roja de diciembre de 2006, cuando 7.300.000 venezolanos apoyaron entusiastamente la propuesta del Presidente Chávez de ir hacia el socialismo. Este es un apoyo consciente a avanzar con más fuerza y rapidez hacia el socialismo. Lo que piden las masas no es seguir igual sino avanzar más ràpido Es más, como hemos dicho, si el Presidente Chávez diese un giro claro a la izquierda, y tomase medidas decisivas contra los capitalistas y hacia una economía estatizada y planificada que permita resolver los problemas sociales, no sólo mantendríamos el apoyo de los 5.300.000 que han votado por el PSUV en estas elecciones sino que recuperaríamos esos casi 2 millones de votos perdidos hacia la abstención.
Los resultados de estas elecciones regionales muestran la tremenda base de apoyo que posee la revolución después de 10 años. Muestran así mismo el tremendo espíritu combativo de las masas y su elevado nivel de conciencia. Ante este nuevo llamado a votar hubo una gran movilización, aunque -como ya hemos dicho-un sector no fue a votar por los factores ya explicados. Como señalaba el Presidente Chávez en su alocución tras los resultados, estas elecciones muestran que se debe continuar el camino de la construcción del socialismo en Venezuela. Pero también estos resultados muestran las señales de alarma que ya se vieron el 2-D, que si bien se han recuperado votos, el peligro del escepticismo continua extendiéndose en la base chavista. Es necesaria una transformación profunda de la sociedad para resolver los problemas más acuciantes de las masas y esto sólo se puede dar sobre la base una economía planificada y nacionalizada democráticamente. Sobre la base de una economía mixta, de intentar conciliar el capitalismo y socialismo sin destruir el aparato estatal heredado de la IV república , y sin expropiar a la burguesía , la oposición seguirá ganando espacios. Y más aún , con la crisis de la economía capitalista mundial que afectará a Venezuela. Una nueva etapa se abre en la revolución: la polarización a izquierda y derecha se acentúa, la recuperación de gobernaciones importantes por la oposición será utilizada para sabotear la revolución e intentar tumbarla. Este equilibrio sólo puede ser roto por la entrada en escena de la clase trabajadora de un modo organizado mostrando el camino del autentico socialismo.
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