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La izquierda del Polo Democrático debe unirse para luchar por un programa socialista
 
El 10 de diciembre, 7 senadores de la bancada del Polo Democrático Alternativo (PDA) -principal fuerza de izquierdas de Colombia- votaron a favor de Alejandro Ordoñez como Procurador General de la Nación. Ordoñez es un derechista declarado, y candidato de Uribe. Este hecho inaudito sembró el desconcierto en las bases del Polo y volvió a sacar a flote la contradicción principal del PDA: la “convivencia” de dos sectores profundamente antagónicos, un ala de izquierda y otra de derecha en su interior. 

petro_con_santos.jpgEl día miércoles 10 de diciembre 7 senadores de la bancada del Polo Democrático Alternativo (PDA) votaron a favor de Alejandro Ordoñez, que se postulaba al cargo Procurador General de la Nación. Alejandro Ordoñez es un derechista declarado, y candidato de Uribe. En el parlamento, al momento de la elección, 81 senadores votaron por él, 18 se abstuvieron o ausentaron, y 3 se opusieron completamente. Lo importante de la jornada fue que volvió a salir a flote la contradicción principal del PDA, que es en cortas palabras la “convivencia” de dos sectores profundamente antagónicos, contrarios, un ala de izquierda y otra de derecha, en el interior del Polo. Estos dos sectores han mostrado cada uno en los últimos años qué objetivos políticos persiguen, y cada día que pasa, cada día que se acercan las elecciones del 2010, y cada día que un acontecimiento decisivo sucede esta contradicción sale a la luz… del día.  Esta contradicción tarde o temprano será resuelta. ¿Cómo? Alguno de estos dos sectores se impondrá al otro, pues en ultima instancia la derecha y la izquierda del Polo representan las presiones de clases opuestas.
 
El voto de siete diputados del Polo con los uribistas siembre el desconcierto en las bases

Por eso cuando en la elección del Procurador General de la Nación en el parlamento la candidatura uribista contó con siete votos de la bancada del PDA, una mayoría amplia del grupo parlamentario, frente a sólo 3 diputados en contra este inaudito apoyo al uribismo por parte de los conciliadores derechistas ha suscitado una discusión interna y es una clara advertencia para la izquierda del PDA.

La izquierda del Polo debe proceder desde ya a hacer una campaña sistemática por un programa de clase y genuinamente socialista para el Polo Democrático explicarndo la inconsistencia y el peligro que representan para los jóvenes , trabajadores y campesinos colombianos, y para la propia unidad y avance de la izquierda,   el programa conciliador disfrazado con la etiqueta del “Acuerdo Nacional de Paz”. Este programa lleva directamente a la elección de procuradores uribistas en aras de una paz falsa, derechosa y conciliadora. De imponerse esta línea conciliadora, sería utilizada por la oligarquía, como siempre ha hecho  a lo largo de la historia del país: para frenar a las masas, engañarlas y en cuanto pueda aplastarlas. Si los sectores de izquierda no se coligan para luchar decididamente contra los conciliadores y presentar una alternativa revolucionaria , el riesgo de que el PDA acabe en manos de la derecha, será un peligro cada vez más real.
Los diferentes grupos y corrientes que integran la izquierda del PDA pueden y tienen que llegar a acuerdos, acciones comunes y una agitación común para luchar contra el ala conciliadora del partido, contra el programa de conciliación nacional de Petro y Cía. A pesar de las diferencias entre los grupos que conforman esa ala izquierda esto es perfectamente posible. El MOIR, el PCC, el PUP, el POLO al SUR, la UD, entre otras organizaciones y partidos deben asumir esa posición, sin arriesgar su independencia, ni libertad de crítica, como hasta ahora se ha hecho. Pero este tipo de acuerdo tiene que llevar a una agitación y propaganda sistemática en los periódicos, en las páginas webs, en los discursos de los senadores de izquierda, en los panfletos y en las cuartillas. De hecho si no sucede esto los acuerdos no serán más que letra muerta, y tendrán el efecto contrario: los conciliadores reaccionarán a la respuesta débil y dubitativa de la izquierda, y con una patada en el trasero los echarán a la calle.

Muchos militantes de base del Polo están desconcertados y sorprendidos ante este apoyo de la mayoría de los diputados de la coalición a un candidato del uribismo y preocupados por la unidad y el futuro del PDA  viendo estas diferencias crecientes en la dirección.  El único modo de responder  a esas inquietudes y preocupaciones de las bases del partido es que los dirigentes de izquierda expliquen de forma clara y paciente su oposición a la línea conciliadora de la derecha y sobre todo presenten un programa, unos métodos y una orientación que ofrezcan una alternativa radicalmente distinta: socialista, genuinamente de izquierdas, capaz de asegurar el avance y fortalecimiento del PDA como herramienta para transformar la sociedad. 

La unidad del Polo no se conseguirá con llamados a una unidad abstracta sin contenido político, ni mirando hacia otro lado mientras los dirigentes conciliadores apoyan a candidatos del uribismo y echan piedras contra el propio techo del partido. La unidad de un partido que quiera servir como instrumento para cambiar la realidad y expresar los intereses de los jóvenes, los campesinos y los trabajadores colombianos sólo podrá ser el resultado de una política correcta, que refleje las aspiraciones y necesidades de los oprimidos y no las supedite a los intereses de la clase dominante.
Lo anterior no significa  que la izquierda del PDA quiera y desee la escisión, sino que la dinámica de los acontecimientos nos plantea  a todos los militantes del Polo un problema. ¿Què tipo de organización queremos construir? ¿Un instrumento para luchar contra el capitalismo, transformar la sociedad y defender los intereses de los explotados o un partido más del establecimiento con una imagen  un poco más progresista? Porque lo que resulta imposible (y la historia de la humanidad y especialmente de la propia Colombia lo demuestran una y otra vez) es defender los intereses de los trabajadores, los campesinos, los indígenas, y en general todos los oprimidos y al mismo tiempo poder pactar con Uribe o con cualquier otro sector de la oligarquía

Algunos militantes, indignados ante las acciones de los líderes conciliadores, plantean que la izquierda debería abandonar el Polo. Plantear la cuestión de este modo y en este momento sería un grave error. La izquierda puede ganar a la mayoría de la base, mediante la discusión, la agitación, la movilización y el trabajo y eso es lo que debemos hacer. Una escisión en estos momentos sólo llevaría al aislamiento de las organizaciones de izquierda de las masas, y a la confusión en las bases. El punto central de la política de la izquierda es ganar a las bases que sostienen a los conciliadores, no dejarlas a la deriva en manos de la derecha.

Hay que tener en cuenta los dos factores, el de la unidad de acción y el de la lucha interna. En aras de la unidad no hay que sacrificar la lucha contra la derecha, en aras de la lucha no hay que sacrificar la unidad. En el periodo que viene la lucha derecha izquierda tendrá que agudizarse. Hay que estar preparados.

Sobre la correlación de fuerzas dentro del PDA

El día de la elección del Procurador General de la Nación (10 de diciembre) un sector mayoritario de la bancada del PDA votó por el candidato de la terna uribista. Gustavo Petro, Jaime Dusán, Alexander López, Iván Moreno, Parmenio Cuellar, Jesús Bernal y Jorge Guevara, se irguieron a favor del candidato de Uribe. Por otro lado, Jorge Enrique Robledo, Gloria Inés Ramírez y Luis Carlos Avellaneda, objetaron conciencia, y se opusieron al candidato de Uribe. Desde un punto de vista superficial y electoral se podría decir que la izquierda está en minoría.

Si miramos hacia arriba, hacia el grupo parlamentario y la dirección del Polo podría parecer que esto es así, pero si vemos las aspiraciones que existen en las bases y sobre todo la necesidad de una alternativa revolucionaria que han demostrado las recientes luchas obreras y populares (corteros, trabajadores de la justicia, indígenas, paro nacional del 23 de Octubre…) vemos como lo que existe en la sociedad colombiana es un enorme potencial revolucionario que busca expresión. Esta contradicción, característica de todas las épocas de transición y cambio en la dinámica de la lucha de clases, es la clave de la situación. Si la izquierda del PDA la comprende y actúa en consecuencia su victoria estaría asegurada.

acto_polo.jpgLa derecha del Polo en realidad es débil y su apoyo refleja más la inercia del pasado y la división y falta de una alternativa clara y correcta por parte de los principales dirigentes de la izquierda que  un apoyo consciente y entusiasta por parte de las bases al Programa de Petro y compañía. Si observamos las votaciones del segundo congreso del PDA nos podemos acercar a un “más o menos” de la correlación de fuerzas dentro del partido. Tomando los datos de las votaciones por listas a los diferentes representantes apreciamos que las dos listas más votadas pertenecen a la derecha. La lista encabezada por  Iván Moreno obtuvo 69.266 votos (17,11% de los votos), Gustavo Petro sacó 61.996 votos (15,32% de los votos). Estos fueron los votos percibidos por los representantes más importantes del ala derecha. Resulta significativo que estos dos líderes, a pesar de ser muy conocidos y contar con cierto apoyo mediático por parte de algunos medios burgueses (frente a los ataques y calumnias que habitualmente recibe la izquierda) apenas suman un 33% de los votos. En cuanto a los representantes de la izquierda más conocidos tenemos a Robledo con 43.722 votos (10,80% de los votos), a Gloria Inés que logró 26.176 votos (06,47% de los votos), y a Luis Carlos Avellaneda que obtuvo 20.810 votos (5,14% de los votos). En total lo derecha alcanzó 131.262 votos, y la izquierda 90.708 votos.

Si sólo vemos el balance numérico se deduce, obviamente, de la relación de los votos de derecha e izquierda, que la derecha aventaja a la izquierda en 40.554 votos. No obstante, sería un error reducir la polìtica a una cuestión aritmética. Para empezar hay un porcentaje sorprendentemente alto de votos que no fueron ni a las candidaturas más claramente identificadas con la derecha ni a las más claramente identificadas con la izquierda sino a pequeñas candidaturas independientes… Esto es un reflejo de lo que antes decíamos. La diferenciación interna apenas está en sus primeras etapas, lo que predomina es la confusión. Las bases ven que hay diferencias entre los dirigentes pero los líderes del ala izquierda no han conseguido presentar alternativas que muestren sin lugar a dudas ante la militancia cuáles son estas diferencias y logren entusiasmar y movilizar masivamente a las bases. Como explicábamos antes la clave es que política opone la izquierda a la derecha del Partido.
 
El centro

Refiriéndonos a la multitud de personajes minoritarios que obtuvieron pocos votos o a los que ganaron una buena cantidad, aun sabiendo que su juego en la política no es tan relevante, los tomaremos en cuenta pues representan un grupo considerable, sin embargo, considerablemente poco cohesionado. A razón de ello evidentemente este grupo oscila entre la izquierda y derecha, dependiendo de dos factores, su base social y su dirección. Los que determinarán la cohesión de este gran grupo serán finalmente las dos alas, izquierda y derecha, ganando la simpatía de las bases que han apoyado a estos candidatos minoritarios. Los que actúen con decisión y demuestren ser una alternativa están llamados a ganar a esta multitud de personajes minoritarios y a sus bases.

tarsicio_mora.jpgEl tipo de personas que están en este grupo poco cohesionado, que se adhiere fácilmente a cualquier proyecto, son de opiniones como las de Tarsicio Mora (secretario general de la Central Unitaria de Trabajadores- CUT-) o Alfredo Molano. Al primero nos hemos referido en artículos recientes. Correctamente, Tarsicio ha denunciado que las políticas que están aplicando los capitalistas en Colombia llevan a una explosión social pero en lugar de sacar la conclusión de ofrecer la política y el programa capaces de encauzar esa explosión hacia la transformación socialista de la sociedad, Tarsicio todavía cree que la misma se puede evitar si los capitalistas hacen concesiones a los trabajadores y los demás oprimidos. Esta posición refleja las ilusiones de un sector del aparato sindical y el peso todavía en la psicología de estos dirigentes del pasado (la campaña contra las ideas del socialismo, el pensamiento burgués que plantea que no existe alternativa al capitalismo, etc.) Sin embargo, en un contexto de crisis internacional del capitalismo, en el que los capitalistas no ofrecerán nada salvo más miseria, explotación, ataques y represión a los trabajadores, estas ilusiones reformistas quedarán hechas pedazos más pronto que tarde. Tarsicio y la dirección de la CUT sólo tendrán dos caminos: O mantenerse fieles a la causa de los trabajadores, lo que inevitablemente les  obligará a enfrentarse cada vez más frontalmente a los capitalistas, abandonar estas posiciones reformistas y girar a la izquierda. O traicionar las expectativas que ha puesto en ellos la clase obrera y verse desbordados y rebasados por ésta.

Podríamos dedicar unas pocas líneas a Alfredo Molano, que se define como “izquierdista”, y es una de estas personalidades que han ganado una buena cantidad de votos, veamos lo que dice Molano al periódico Nuevo Siglo, de ahí podemos deducir cuál es la política de Alfredo:

“Alfredo Molano (A.M.): Yo voy a tratar de contribuir de cualquier manera a la unidad del Polo; se me hace que las divergencias de carácter ideológico, de carácter político o aún, creo, de carácter personal son aspectos que el Polo debe superar, teniendo una gran oportunidad electoral para el 2010, yo trabajaré en esa dirección en el Congreso. Me parece que el resultado de las elecciones del 26 de octubre fue positivo y que esa dicotomía de que se habla, de alguna manera se resuelve con el triunfo de Iván Moreno, que es, digamos, una carta mediadora entre las dos tendencias del Polo”. (http://www.polodemocratico.net, Entrevista a Alfredo Molano, Opinión, 2 de diciembre de 2008)

Primero Alfredo dice que va a trabajar por la unidad del partido en abstracto, o sea a la unidad sin contenido político, sin propuestas, sin critica, ello se trasluce cuando dice que en aras de la unidad “se le hace” que las diferencias ideológicas y políticas, “son aspectos que el Polo debe superar”, ¿o sea que izquierda y derecha deben unirse fraternalmente?, ¿pero con qué programa?, Alfredo respondería, por supuesto con el programa que propuso el PDA hace 3 años. Y nosotros le responderíamos a Molano, pero acaso ¿no es por eso por lo que están peleando los dos sectores del PDA?
Molano después de haber propuesto la lucha por la unidad, que es muy válida, pero sin olvidar las diferencias ideológicas, programáticas y políticas dice, “de alguna manera se resuelve con el triunfo de Iván Moreno”. Pero, como hemos visto, en realidad Moreno es del sector de derecha del Polo, de hecho votó por vuestro caritativo uribista Alejandro Ordoñez, y hasta dijo que esto lo hacía por la paz de Colombia… En fin sigamos con la entrevista del Nuevo Siglo. Veamos el resto:

“Periodista (E.N.S.): ¿En qué lado se ubica usted en la discusión sobre si el Polo debe ser un partido de izquierda o de centro izquierda?
Alfredo Molano (A.M.): El Polo es un partido naturalmente de izquierda, debe seguir siéndolo, debe defender un programa político que se diferencie del centro y naturalmente se oponga a la derecha. Yo sigo creyendo en esas diferencias con relación al establecimiento y al statu quo.
E.N.S.: Entonces, ¿está usted más cerca de Carlos Gaviria o de Gustavo Petro?
A.M.: Yo estoy más cercano de Carlos Gaviria.

(…)E.N.S.: Según esto, ¿le está dando la razón a Lucho Garzón (o a Carlos Gaviria)?
A.M.: No a Lucho Garzón; Carlos Gaviria lo propuso unos días antes de las declaraciones de Lucho, que tanto bombo le hicieron en la prensa. Carlos Gaviria había hablado con César Gaviria unos días antes, y había mostrado las posibilidades, justamente, y necesidad de una alianza amplia con sectores del Partido Liberal, con sectores inclusive, pienso yo, del Partido Conservador que se han mostrado dispuestos a una solución política del conflicto armado”. (Ibíd.)

Aquí otra vez Alfredo, después de haber negado la política, la ideología, etc. vuelve a hablar, dando un giro de 180°, de que es necesario un PDA de izquierda, pero sorprendentemente, en este enredo hay algo claro, además de creer que Iván Moreno, representante del ala derecha, puede solucionar los problemas del Polo, nos dice luego, que es buena la idea de Carlos Gaviria de realizar una alianza amplia con el Partido Liberal y el Conservador. ¿Es esto propio de un izquierdista? No. De hecho, si esta alianza se logra será el verdadero fin, la absoluta postración política del partido, será castrar al PDA definitivamente.

En fin…las anteriores cifras, tanto las parlamentarias, como las del II Congreso del PDA y está corta explicación sobre los grupos minoritarios y intermedios del PDA nos explican que definitivamente la derecha aventaja a la izquierda entre los dirigentes, empero, no es una arrolladora diferencia y esta ventaja se basa en que estos dirigentes en lugar de expresar las necesidades  del presente y el futuro (qué necesitamos hoy los jóvenes y los trabajadores en Colombia, cómo enfrentamos la crisis mundial del capitalismo y nos dotamos de un programa socialista) reflejan las derrotas y el escepticismo del pasado. Esta es una contradicción que se da una y otra vez en las organizaciones de masas de la clase obrera a lo largo de la historia.  La solución a esta contradicción sólo puede venir del propio desarrollo de la lucha de clases y de la capacidad de los revolucionarios para dotarnos de un programa y unos métodos justos e intervenir con ellos en el debate que ya se está dando dentro del Polo y la CUT y que se dará aún con más fuerza en el futuro. La mayoría parlamentaria y la mayoría en votos nos hacen evidente que la derecha puede seguir ganando fuerzas por el apoyo de los medios de comunicación y la oligarquía, que desean imponer a estos personajes, pero la izquierda puede ganar y debe ganar a las masas, que buscarán y están buscando una solución real a sus problemas, los cuales la derecha conciliadora y reformista no puede resolver, a razón de sus aspiraciones de pactar con la oligarquía.
 
Con el frente único y una política correcta la izquierda puede ganarle a la derecha del PDA.

Lo ocurrido recientemente en el Partido de la Refundación Comunista en Italia es un punto de referencia para la izquierda del Polo. Las corrientes más a la izquierda dformaron un frente único que edrrotó al ala derecha de Bertinotti. La aprobación de un programa más a la izquierda planteando el abandono de los pactos con la derecha y la defensa de un programa de clase ha convertido la apatía y desmoralización que reinaba entre muchos militantes en entusiasmo, nuevas afiliaciones y un incremento de la participación y la militancia. Nuestros camaradas, los partidarios de la CMI en Italia, agrupados en la corriente marxista Falce Martello, han trabajado con ahínco por este frente único y son vistos por las bases del partido como una garantía de que el giro  a la izquierda continúe. Este es el camino que deben seguir el PCC, MOIR y el resto de corrientes ubicadas en la izquierda del Polo Democrático.

En conclusión y a manera de colofón: La única forma de que el PDA sea realmente útil es defendiéndolo de los planes de la oligarquía y del ala derecha, que quieren convertirlo en un instrumento de la burguesía. La única forma de hacerlo es demostrar que el ala izquierda tiene un programa alternativo para el PDA. Y el método que se debe utilizar para demostrar la alternativa a las masas es la agitación, la propaganda, la discusión, la crítica, la organización, y especialmente, la movilización de las masas. Es particularmente importante que la movilización de las masas choque con los deseos de los conciliadores de… conciliar con la oligarquía. De ese modo, y únicamente de ese modo las masas sabrán como los reformistas, derechistas y conciliadores del POLO no los apoyan y no expresan sus de deseos de cambio, y si la izquierda presenta una alternativa agitando, discutiendo, y movilizando más y más, las masas giraran a la izquierda. Si la izquierda se hace más izquierda su triunfo está garantizado.

Por otro lado, los métodos burocráticos no sirven para estos fines, ni tampoco la idea de escindir el partido y fundar un nuevo PDA de izquierda. Esto sólo lleva al aislamiento de la izquierda de las masas y hasta le facilita el trabajo al ala derecha. El método correcto es ganar a las masas que soportan a los conciliadores y así dejarlos suspendidos en el aire.

No obstante, hay un grave problema en el ala izquierda del PDA, y es que ninguno de los partidos políticos principales de este sector tiene un programa socialista, un programa revolucionario. Las alternativas, o sea los programas políticos, de los dos sectores en el contenido son muy parecidas, desde el programa de “Unidad Nacional” del MOIR, hasta el programa “Por la Paz hacia la Segunda Emancipación Democrática” del PCC. Y comparados en la forma como en el contenido no difieren mucho de los programas del ala derecha del PDA, que en la forma dicen casi lo mismo: “Acuerdo Nacional de Paz” o “Conciliación Nacional por la Paz”. En la forma son sumamente parecidos los programas, pero en contenido presentan diferencias sustanciales, por ejemplo, el ala izquierda no acepta un acuerdo con el uribismo, los conservadores y liberales; la derecha, sí. Además esto para la derecha es de carácter obligatorio.

La cuestión del programa aquí se perfila más nítidamente, en la forma se parecen, pero no son en sí lo mismo (en el contenido). Aún así, ninguno de los dos altera las bases del capitalismo, ninguno promete la expropiación de la industria y la banca, el control del estado por las masas trabajadoras y populares, ni la solución del problema de la paz por la vía revolucionaria, que es la única manera posible de solucionarlo. Ninguno de los dos vincula la  lucha por la paz y por los derechos democráticos con la lucha por la revolución socialista, como si las anteriores estuvieran separadas de la última. Desde esta perspectiva la izquierda en su programa no presenta más que una alternativa relativa a la derecha, pero no absoluta. A la derecha hay que criticarla por su falta de independencia de la… oligarquía y del uribismo y hay que desenmascararla de su endeble programa de paz que plantea ir de la mano de los conservadores y los liberales. En cuanto a los dirigentes de la izquierda nuestra crítica fundamental es que su programa no soluciona los problemas de las masas, no acaba con el capitalismo y no representa una alternativa absoluta, o sea, una alternativa socialista.

Este programa debe incluir propuestas como la reforma agraria que de la tierra a los campesinos y la estatización bajo control obrero de la banca, las grandes empresa y todas aquellas amenazadas de cierre. Tambien debe incluir la escala movil de salarios (para mantener el poder adquisitivo) y de horas de trabajo (para defender el empleo) asi como la defensa de los sindicatos, la organización de comites de autodefensa de los trabajadores y los campesinos para defenderse de la represion tanto del estado como de los paramilitares, etc.

Varias veces hemos oído decir a Enrique Robledo que hay que pensar que una cosa es Cundinamarca (Provincia de Colombia) y otra cosa es Dinamarca, en realidad es justa esta afirmación, creer que la paz y la reforma agraria es posible sin alterar las bases del capitalismo es pensar que Cundinamarca es Dinamarca, es no ver que por las condiciones económicas, políticas, entre otras condiciones, en Colombia es imposible la paz sin ligarla a la lucha revolucionaria por la trasformación de la sociedad.

¡Por un PDA de izquierda!

¡Por un programa socialista y revolucionario para el PDA!

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