Rupert_Murdoch-World_Economic_Forum1El escándalo de pinchazos telefónicos que ha sacudido a las autoridades británicas en la pasada semana no solo son malas noticias para News of the World, propiedad del magnate Rupert Murdoch,y sus parientes NewsCorp y News International, quienes han tenido que sacrificar su principal periódico. Son malas noticias para la clase política, la policía y la clase capitalista en conjunto.

El escándalo que ha golpeado los titulares ha tenido una respuesta menos intensa entre la prensa sensacionalista, lo que podría indicar que NOTW (News of the World) es solo la punta del iceberg. Lo que ha causado una ola de revulsión y de indignación en la sociedad británica es la revelación de que lo ocurrido en el escándalo centrado en pinchazos de los buzones de teléfonos móviles de celebridades y de miembros de la familia real no termina aquí, sino que va mucho más lejos. Los pinchazos de los buzones de voz de víctimas de asesinatos y sus familiares, de fallecidos en los atentados terroristas el 7 de julio de 2007 en Londres y de familias de soldados caídos en Afganistán e Irak han tocado un punto sensible dentro de la sociedad británica.

Desde el escándalo de los gastos de los miembros parlamentarios en 2009, no se produce un desbordamiento de indignación pública de semejante envergadura. Junto con las revelaciones de WikiLeaks el pasado año, se ha dado un ligero haz de luz a las maquinaciones que ocurren entre los medios de comunicación, el Parlamento y el Estado, dejando entrever a la opinión pública británica la profunda putrefacción que subyace bajo  la superficie del capitalismo británico.

Escuchas telefónicas

No es una novedad que periodistas del NOTW y detectives privados contratados intercepten líneas telefónicas móviles. La atención pública se centró por primera vez en este asunto en 2006, cuando los periodistas Clive Goodman y Glen Mulcaire fueron arrestados bajo cargos de interceptar los buzones telefónicos de la casa real. Ambos fueron condenados a prisión en 2007.

El editor de NOTW en el momento, Andy Coulson, dimitió dos semanas después de las sentencias de Goodman y Mulcaire. Posteriormente se convirtió en responsable de comunicaciones de los conservadores. Sin embargo, este enero pasado renunció, muy probablemente obligado, tras ser incapaz de deshacerse del hedor de los pinchazos telefónicos, que impregnaba totalmente al nº 10 de Downing Street.

En 2009 NOTW pagó más de 2 millones de libras en compensaciones extrajudiciales relacionadas con el escándalo de los pinchazos. Sin embargo, las revelaciones aparecidas el 4 de julio en el periódico The Guardian han agitado la situación. Alegan que Scotland Yard tiene evidencias de que en el año 2002, en el momento de la búsqueda de la asesinada Milly Dowler de 13 años, el investigador Glenn Mulcaire de NOTW interceptó el buzón de voz de la adolescente para escuchar los mensajes dejados por sus familiares, con el objetivo de conseguir los titulares más impactantes. Cuando el  buzón se llenó, Mulcaire borró mensajes para dejar espacio para más mensajes de voz. El diputado laborista Tom Watson ha acusado a NOTW de “obstaculizar el curso de la justicia”. De todos modos, no fue una sola destrucción ilegal de potenciales pruebas policiales, sino que incluso levantó la falsa esperanza entre los familiares de que Milly seguía con vida.

Después del ingreso en prisión de Goodman y Mulcaire en 2007 la policía cerró la investigación, alegando falta de pruebas. Si los alegatos hechos por el periódico The Guardian son verídicos, se evidenciaría que la policía se excusó en la falta de pruebas para descarrilar una investigación seria. Naturalmente surge la pregunta: ¿En interés de quién cerraría la policía tal investigación?

Chivos expiatorios

En el momento de la investigación original, los chivos expiatorios eran Goodman y Mulcaire, así como Andy Coulson, subdirector de NOTW entre 2000-03 y director entre 2003-2007. En un intento desesperado de contener las acusaciones, NewsCorp pretende volver a convertir a Coulson en cabeza de turco, a pesar de que la directora de NOTW en aquel momento era Rebekah Brooks, actual ejecutiva en jefe de News International, la edición periódico en Gran Bretaña de NewsCorp. A disgusto de los conservadores, no obstante, esto puede implicar más profundamente al nº 10 de Downing Street en el escándalo debido al pasado empleo de Coulson. La consecuencia podría ser que Brooks no recibiera la misma invitación a la cena de navidad en casa de los Cameron como en 2010.

Con todo, la prensa persistentemente señala que no era Coulson sino Brooks quien presidía NOTW en el momento de la búsqueda del asesino de Milly Dowler en 2002. Esto se convierte en un contratiempo para NewsCorp, quien ha pretendido hacer pasar esos eventos como pertenecientes al pasado, el cual no se ve reflejado en la actitud actual del periódico.

Al menos esas han sido parte de sus maniobras hasta que han tenido que ceder ante la enorme presión pública cerrando NOTW, tal como han anunciado el 7 de julio. Hasta el momento, lo único evidente es que su preocupación principal es que el escándalo pudiera afectar a las ventas.

De hecho, en un intento de desviar la atención lejos de la actual gestión del periódico, Colin Miller, actual editor-jefe, dijo el 7 de julio en un email al personal:

 “Estas alegaciones sobre News of the World son impactantes, pero no es el mismo periódico que todos vosotros, compañeros, reconocéis en el presente”. (Metro, 7 de julio)

 Aún peor, el asunto estaba empezando a afectar a patrocinadores... Grandes multinacionales como Ford, Renault y O2 declararon que estaban retirando su publicidad de NOTW, mientras un gran número de otras grandes compañías contemplaban hacer lo mismo. Esto hubiera tocado al periódico donde más duele: en los márgenes de beneficio. Al igual que en la mayoría de la prensa gratuita, la mayor fuente de ingresos de NOTW no provenía de las ventas sino de la publicidad. Es un gran problema cuando empresas de la talla de Ford no quieren verse relacionados con un trapo que tiene la reputación de perjudicar irresponsablemente la búsqueda de una niña desaparecida y de interceptar mensajes privados de familiares de soldados muertos.

Malo para los negocios

Para agravar su mala suerte, se espera que el Ministro de Cultura, Jeremy Hunt, retrase hasta septiembre la decisión del Gobierno de ceder a NewsCorp la mayoría de control sobre BskyB, proveedor británico de televisión por satélite. Esto se debe al hecho de que 24 horas antes del fin de plazo para el concurso, los comentarios, preguntas y quejas han subido de 60.000 a 100.000 debido al escándalo. Se calcula que esto le costará revisarlo a los funcionarios un mínimo de dos meses.

Como resultado, los activos de BskyB han caído un 4% en pocos días. Las acciones de NewsCorps han bajado un 3,6%, rozando 1.700 millones de dólares de la totalidad del valor de sus activos. Estas son malas noticias para los empleados de NewsCorp, quienes ya han respondido con gran ansiedad a las advertencias por parte Rebekah Brooks sobre los tiempos de austeridad que hay por delante:

 “Nos esperan duras decisiones. Los costes deberán ser reducidos y se deberá ahorrar”  Advirtió  Brooks, añadiendo que una opción podría ser trabajar 7 días, a través de marcas editoriales que han sido usadas durante tiempo como rivales independientes.” (Financial Times, 7 de Julio)

El mensaje es claro: si la compañía va a tocar el límite de sus márgenes de beneficio (hecho que será acelerado por el abandono de tantos patrocinadores) son los trabajadores quienes van a tener que pagar los platos rotos ¿Algo de esto suena familiar?

Corrupción

El caso Milly Dowler provocó una amplia gama de sucesos similares, tales como la intervención telefónica de los teléfonos de los padres de Jessica Chapman y Holly Wells, víctimas de los asesinatos de Soham. Las noticias de Channel 4 del martes por la noche informaron:

 “Cuando las niñas Holly Wells y Jessica Chapman, de Sohar, desaparecieron hace cerca de una década, hubo un gran sentimiento nacional de dolor. Pero mientras el resto del mundo se dolía por las dos niñas, se afirma que NOTW planeabasecretamente e ilegalmente escuchar los teléfonos de sus padres”.

Para ampliar más el hedor que emana de NewsCorp, nuevas declaraciones han revelado que NOTW no solo fue culpable de invasión de privacidad, sino también del uso de métodos intimidatorios, dirigidos a detectives que se acercaban demasiado a la verdad. Uno de esos detectives de homicidios, Dave Cook, apareció en el programa Crimewatch de la BBC en 2002 investigando el homicidio sin resolver del detective privado Daniel Morgan en 1987, encontrado en el aparcamiento de un pub del sur de Londres con un hacha en el cráneo. Días más tarde del programa, Cook fue advertido por sus compañeros que la NOTW había emprendido una campaña contra él. Las noticias de Channel 4 el martes 5 de julio decían:

“Lo que es preocupante de estas declaraciones es el momento en que empiezan los ataques a Dave Cook, ya que en la investigación que estaba dirigiendo, varios de los sospechosos eran detectives privados quienes, según se ha afirmado, tenían relaciones cercanas con NOTW”.

Claramente la intención era intimidar y desacreditar al Detective Cook. Las noticias de Channel 4 informaron de una reunión en Scotland Yard el diciembre de 2002 mantenida entre la policía y Rebekah Brooks, donde se sostiene que la policía la interrogó sobre el asunto. Independientemente de los acuerdos de dicha reunión, el hecho de que haya salido a luz de cara a la opinión pública implica encubrimiento.

Tal afirmación podría fácilmente alimentar la teoría de la conspiración. Así pues, esta semana, en un intento de gracia de colaborar en la investigación, NewsCorp ha cedido material a la policía donde se muestran cheques hechos hace años atrás a la policía, autorizados por el entonces director Andy Coulson. Además, Rebekah Brooks ha llegado a admitir en una entrevista pública que NOTW pagaba habitualmente a agentes de policía por información. Es el caso de los atentados del 7 de julio, información que solo podría haber sido obtenida de archivos oficiales.

Distanciamientos

The Sun apoyó la campaña electoral de David Cameron el año pasado. En el titular, con una foto del actual Primer Ministro, se lee Lo que todo esto revela es el hecho de que tanto Rupert Murdoch, Brooks, Coulson y NewsCorp actúan con la creencia de estar por encima de la ley. Por muchos años, The Sun, otro de los tabloides de Murdoch, ha cultivado la imagen de “nombrador de reyes” en la política británica, con blairistas y conservadores avalanzándose sobre ellos para conseguir el aval del grupo Murdoch.

 

 

 

“La tolerancia del señor Murdoch con las invasiones de privacidad de sus periodistas, y su creencia de que no estaría sujeto a sanciones de Gobiernos que le debieran favores políticos, dio confianza a sus editores. La propia señora Brooks tiene contactos formidables, manteniendo una buena amistad con la familia Murdoch y el primer ministro David Cameron”. (Financial Times, 6 de julio).

La confianza de la que Financial Times habla es la de desobedecer la ley y creer estar por encima de ella. Poseyendo las publicaciones más difundidas y leídas en lengua inglesa, NewCorps ha usado su posición durante décadas para atrincherarse dentro de las autoridades políticas británicas. En su intento más rapaz de desbancar a su competencia y conquistar un mayor segmento del mercado, llevó a cabo las acciones más audaces y despreciables de violación de la ley, invasión de privacidad, corrupción y obstaculización de la ley para obtener los titulares más calientes. El hecho de estar tan arraigados dentro de la élite policial, con un ejército de detectives privados con rastrillo y lupa capaces de destruir reputaciones de comisarios, políticos y empresarios, les aseguraba impunidad.

Los escándalos de los pinchazos son, no obstante, malas noticias para la clase dominante. Al igual que con el escándalo de los gastos de los diputados, las desavenencias con la Iglesia de Inglaterra y la caída de popularidad de la monarquía, este hecho ha servido para minar, todavía más, la credibilidad del sistema capitalista en su conjunto.

En este momento, la mayoría de los trabajadores empiezan a sentir en su piel las duras medidas de austeridad. Pudimos ver esto el 30 de junio con 1 millón de profesores y funcionarios en huelga. Millones de trabajadores/as empiezan a cuestionar el mundo injusto en el que viven, donde los trabajadores deben pagar por la crisis mientras los bonos de los banqueros se disparan y los ricos se vuelven más ricos. La credibilidad de la prensa burguesa en su conjunto ha sido dañada, limitando por ello el efecto que ejerce en el momento de desalentar a los trabajadores a hacer huelga o el que en estos momentos de austeridad “todos debemos arrimar el hombro”. Este tipo de escándalo revela severamente la apestosa hipocresía de la clase dominante, lo cual reforzará el cuestionamiento sobre el sistema.

La ley es una tela de araña, donde el pequeño cae en sus redes y el grande consigue escapar. El llamado papel neutral del Estado y de las incorruptibles fuerzas de seguridad demuestra ser solo un mito, en su lugar, se revela que existe una ley para los ricos y otra para los pobres.

Respuestas

Ha habido apretones de manos entre los diputados y se han hecho varios llamamientos para “tener un serio replanteamiento moral” y que toda la industria periodística debe estar sujeta a investigaciones públicas, nuevas regulaciones y leyes, etc. Pero esto evade la cuestión por completo. ¿Acaso no existían dichas leyes, regulaciones y reglas para evitar que periodistas y detectives contratados intervinieran líneas telefónicas? Esta semana se ha demostrado que cuando la prensa es poseída por agentes privados y compite en el mercado por beneficio, todo principio, precedente, ley y regulación, especialmente en la industria periodística, va a la basura en nombre del beneficio privado.

Cuando los diputados han hecho un llamamiento a una “investigación pública”, la respuesta de NewsCorp ha sido: “ya investigaremos por nuestra cuenta”, “una investigación desde dentro”. Esto demuestra el desprecio que tienen hacía la ley, creándose una ley para sí mismos. También demuestra un alto grado de irrealidad. La pregunta lógica ya ha sido formulada por comentadores: ¿Cómo lo hará Rebekah Brooks para “investigarse” a sí misma imparcialmente?

El diputado laborista Tom Watson ha llamado a la suspensión del cargo de James Murdoch, hijo de Rupert y director ejecutivo de NewsCorp. Lo gracioso es que James Murdoch nunca fue “elegido”. Como corporación privada, esa es una decisión que solo puede ser tomada por los propietarios de NewsCorp. Pretender ir más lejos de esto, por ejemplo con un decreto gubernamental, significaría una violación del derecho a la propiedad privada, algo que este Gobierno nunca haría.

Además, ¿Cómo se organizaría una investigación pública y quién la dirigiría? El Gobierno ha demostrado tener más que un interés personal, y la policía ha sido sorprendida con las manos dentro del tarro de las galletas. Al mismo tiempo, NOTW ha sido muy amable en entregar material que implica al ex director Andy Coulson. Desde luego la naturaleza voluntaria de esta cooperación les permite seleccionar qué material ceder. Es una medida desesperada mostrarse “cooperantes” cuando ya sabían que la verdad saldría a la luz de todas formas.

Ahora que han dado un paso adelante y han anunciado el cierre de News of the World, leyendo el discurso que James Murdoch ha hecho el 7 de julio a sus empleados, es evidente que se trata de una amputación para evitar la extensión del daño. Ha dicho que las cosas buenas que NOTW hace [¿Qué cosas buenas, nos preguntamos?], “han sido manchadas por un comportamiento incorrecto, de hecho, si las declaraciones recientes son ciertas, fue inhumano y no tiene espacio en nuestra empresa”.

News of the World tiene el objetivo de responsabilizar a los demás, pero falló cuando se trataba de sí mismo”.

Añadió que, “Los malhechores corrompieron a un buen gabinete de noticias y este hecho no ha sido plenamente entendido ni gestionado. Como resultado, NOTW y News International mantuvieron incorrectamente que estos hechos estaban relegados a un solo periodista”.

“Hemos, voluntariamente, cedido pruebas a la policía que creo probarán que esto no era verdad y que todos aquellos que actuaron erróneamente deberán afrontar las consecuencias. Éste no fue el único error”.“El periódico hizo declaraciones al Parlamento sin el pleno conocimiento de los hechos. Esto fue un error”.“La compañía pagó compensaciones extrajudiciales aprobadas por mí. Ahora me doy cuenta de que no tenía una visión global cuando lo hice. Fue un error y objeto de serio arrepentimiento”.

Esto es un intento descarado de pasar la pelota al tejado de al lado, de buscar una vez más otros chivos expiatorios sobre los que descargar responsabilidad por el escándalo. La idea es enterrar News of the World, con la esperanza de que con el tiempo el escándalo caiga en el olvido. Mientras tanto, se planificará la publicación de otra cabecera. Algunas cabezas más tendrán que rodar, algunas podrían incluso terminar en prisión, pero estas serán cabezas de turco presentadas al público para encubrir a muchos otros que están intentando escapar al castigo público.

Nick Robinson, editor político de la BBC, ha comentado sobre el cinismo de los Murdoch:

“Mi hipótesis es que los Murdoch han sacrificado News of the World con el objetivo de salvar sus ambiciones en televisión”. Esto resalta la cuestión de que las preocupaciones de los propietarios tienen que ver más con los beneficios que verdaderamente con hacer justicia. El hecho que Rebekah Brooks sigue manteniendo su puesto de trabajo y está dirigiendo la investigación, que supervisa junto a la policía, pone de manifiesto la falta de seriedad en revelar todos los hechos y castigar a los responsables.

Manifestantes de Wisconsin (EEUU) oponiéndose al infame canal de noticias propiedad de Murdoch. En el cartel se lee: El ex vice primer ministro, John Prescott, quien ha sido víctima de las escuchas telefónicas, ha explicado que: “Este no es el único periódico deshonesto, hay muchos más y la investigación debe servir para deshacerse de ellos”, añadiendo que esto es “un típico truco de gestión Murdoch”.

Todo esto es cierto, ¿Pero qué se va a hacer al respecto? ¿Cómo puede una investigación en la que están involucrados algunos de los responsables de dirigir News of the World ser imparcial? ¿Cómo alguien puede creer a la policía sobre quién está involucrado, considerando que varios de sus inspectores están implicados en el escándalo? Una investigación como tal no sería suficiente.

La única manera de que una investigación pública real llegue hasta la raíz del asunto es abriendo plenamente los documentos de NewsCorp al escrutinio público. Para hacer eso NewsCorps debe ser arrebatada de las manos privadas y nacionalizada bajo control democrático de la clase trabajadora. Esta es la única vía mediante la cual una profunda investigación puede ser llevada a cabo. Además, lo que este escándalo revela es la manera en que los medios de comunicación burgueses funcionan. No son una fuente de noticias “objetivas”. Son propiedad de capitalistas quienes tienen intereses de clase que defender. Es suficiente ver cómo los medios cubren las huelgas y protestas en contra de los ataques a la clase obrera, contra recortes en pensiones, en sanidad, etc. Son todos los medios de comunicación los que deben estar bajo control colectivo si de verdad queremos disponer de información objetiva.

Los demás medios están intentando aprisa y corriendo quitarle importancia al asunto, presentando el escándalo como unas cuantas “manzanas podridas”, cuando en realidad es el sistema entero el que está podrido. Lo que los altos estrategas del capital temen seriamente ahora es el efecto acumulativo de una serie de escándalos, desde los gastos de los diputados, el cual retrató la verdadera esencia de la institución parlamentaria; a la crisis bancaria y los altos bonos a los banqueros; hasta el reciente escándalo, en la consciencia de millones de trabajadores ordinarios en un momento en que se les está pidiendo pagar los platos rotos en la actual crisis económica.

En un futuro no muy lejano miraremos hacia este escándalo como un elemento más en la acumulación hacia una enorme explosión de indignación por parte de la clase obrera de Gran Bretaña. Millones de trabajadores quienes normalmente no salen a la calle, no hacen huelga, no se manifiestan, quienes se consideran “moderados” y gente de razón, llegarán a la conclusión que la revuelta es también racional.