lenin_y_trotsky2.jpgLa revolución rusa es uno de los acontecimientos más grandes de la historia del siglo XX. Todos los acontecimientos del siglo XX estuvieron marcados por sus consecuencias. Rusia pasó de ser un país atrasado, semi feudal y campesino a ser una de las potencias con más altos niveles de seguridad social, en educación, deporte, cultura y ciencia. Sin embargo, los marxistas hacemos un balance crítico de los sucesos en Rusia después de la muerte de Lenin en 1924. El derrumbe de la URSS se debió a la degeneración del estado producto de la burocracia que empezó a consolidarse desde que Stalin tomó el poder en Rusia. Presentamos acá la transcripción de un discurso de formación ideológica pronunciado por el camarada Leonardo Badell de la Corriente Marxista Internacional - Venezuela.  

La revolución rusa es uno de los acontecimientos más grandes de la historia del siglo XX. Todos los acontecimientos del siglo XX estuvieron marcados por sus consecuencias. Tal como lo dijo John Reed en diez días que estremecieron el mundo: Piensen lo que piensen algunos sobre el bolchevismo, es indiscutible que la Revolución Rusa constituye uno de los acontecimientos más grandes de la historia de la humanidad, y la exaltación de los bolcheviques es un fenómeno de importancia mundial. Rusia pasó de ser un país atrasado, semi feudal y campesino a ser una de las potencias con más altos niveles de seguridad social, en educación, deporte, cultura y ciencia. La URSS llegó a tener más científicos que lo que lograba acumular Estados Unidos, Francia e Inglaterra juntos. El programa espacial era la envidia de occidente. El nivel de crecimiento de la URSS es el más alto de toda la historia. Su PIB creció cinco veces desde 1945 y 1979. Su producción en cemento, acero, petróleo, asbesto, tractores era la más grande del mundo.

 

Sin embargo, los marxistas hacemos un balance crítico de los sucesos en Rusia después de la muerte de Lenin en 1924. El derrumbe de la URSS se debió a la degeneración del estado producto de la burocracia que empezó a consolidarse desde que Stalin tomó el poder en Rusia. Solo el organizador del ejercito rojo, León Trotsky logró analizar el proceso de degeneración de la burocracia y la posterior caída de la Unión Soviética en su libro La revolución traicionada: "Sus dirigentes han traicionado a la Revolución de Octubre pero no la han derrumbado, y la revolución tiene una gran capacidad de resistencia que coincide con las nuevas relaciones de propiedad, con la fuerza viva del proletariado, con la conciencia de sus mejores elementos, con la situación sin salida del capitalismo mundial, con la inevitabilidad de la revolución mundial".

 

"Si, por el contrario, un partido burgués derribara la casta soviética dirigente, encontraría no pocos servidores entre los burócratas actuales, los técnicos, los directores, los secretarios del partido y los dirigentes en general. Una depuración de los servicios del estado también se impondría en este caso; pero la restauración burguesa tendría que deshacerse de menos gente que un partido revolucionario. El objetivo principal del nuevo poder será restablecer la propiedad privada de los medios de producción. Ante todo, debería dar la posibilidad de formar granjeros fuertes a partir de granjas colectivas débiles y transformar los koljoses (granjas colectivas n. del a.) fuertes en cooperativas de producción de tipo burgués o en sociedades anónimas agrícolas. En la industria, la desnacionalización comenzaría por las empresas de la industria ligera y las de alimentación. En los primeros momentos, el plan se reduciría a compromisos entre el poder y las "corporaciones", es decir, los capitanes de la industria soviética, sus propietarios potenciales, los antiguos propietarios emigrados y los capitanes extranjeros. Aunque la burocracia soviética haya hecho mucho por la restauración burguesa, el nuevo régimen se vería obligado a llevar a cabo, en el régimen de la propiedad y el modo de gestión, una revolución social y no una simple reforma". (1)

 

Luego de la gran revolución de octubre de 1917 vino un período de fuertes ataques del imperialismo. En el marco del aislamiento de la revolución en un país extremadamente atrasado, destrozado por la guerra civil y por la intervención militar de más de veinte potencias extranjeras, los revolucionarios de 1917 no pudieron impedir el triunfo de la burocracia. Lenin no pensaba ni un instante que se podrían resolver los problemas que asediaban la revolución si ésta no se extendía con rapidez a todo el continente europeo. Centenares de miles de comunistas, dedicados en cuerpo y alma a la causa de la clase obrera, intentaron resistir a la burocratización del régimen y lo pagaron con su vida. El avance de la burocracia acabo con el régimen de democracia obrera que habían instalado Lenin y Trotsky, abriéndole el paso a la burocracia en todas las estructuras del estado.

El agotamiento por parte de las sucesivas guerras y conflictos bélicos agotaron a la clase obrera, que junto al hambre, la pérdida de grandes cuadros bolcheviques abrió paso a la consolidación de la casta burocrática liderizada por Stalin.

 

La dirección del partido tuvo que pasar de grandes requisas obligatorias a los almacenes de los campesinos llamada comunismo de guerra durante el período de la guerra civil y los ataques imperialistas, a dar cada vez más concesiones a los campesinos y permitir la instalación de relaciones de mercado entre la ciudad y los productos agrícolas de los campesinos. Lenin llamó a esta necesaria política como Nueva Política Económica (NEP). Era un paso atrás, se dieron grandes concesiones a los campesinos y abrió paso a un grupo importante de comerciantes y especuladores llamados nepmen. La Nueva Política Económica se llevó a cabo producto del retraso de la revolución europea, sobre todo la revolución alemana, que llevaron a la revolución rusa a su posterior aislamiento.

 

Las condiciones de supervivencia en la que se estaba viendo envuelta la revolución, trajo como resultado el crecimiento y la consolidación de la burocracia, de hecho, Lenin luchó arduamente contra la consolidación de la burocracia liderizada por Stalin. De hecho el 4 de enero de 1923 propone al congreso en una carta que se deponga a Stalin como secretario general. A la vez, Lenin pide infructuosamente que se le entreguen los archivos sobre la actuación de Stalin en Georgia. Cuando Lenin obtiene los archivos sobre el desastre llevado a cabo por Stalin en Georgia, le escribe a Trotsky para defender a los dirigentes comunistas Georgianos y luego le escribe a los comunistas georgianos para respaldarlos (2). Lamentablemente, después de pasar varios meses enfermo, Lenin muere el 21 de enero de 1924.

 

La fracción de Stalin formó un bloque con la fracción de derecha de Bujarin, Tomsky y Rykov para luchar contra la oposición de izquierda de Trotsky. La oposición de izquierda defendía la democracia interna en el partido, volver a las ideas tradicionales del bolchevismo y a la vez planteaba un plan económico que lograra industrializar la economía soviética. Defendía que no se podía contar con las viejas infraestructuras de las antiguas fábricas y que tendría que basarse en la "acumulación socialista" implementando un plan que desarrollara las fuerzas productivas a través de un plan de intensificación del ritmo de producción más acelerado que occidente.

Desde la muerte de Lenin, la política de la dirección estuvo marcada por varios zigzag. El bloque de Stalin-Bujarin se basó en apoyar al campesinado acomodado y en intensificar cada vez más la NEP, criticando a la vez a la oposición de izquierda como "superindustrializadores" y atacándola brutalmente, expulsado de las filas del partido a varios de sus dirigentes.

 

Tras el enriquecimiento del campesinado acomodado y los nepmen, la crisis de 1927-1928 toma por sorpresa a la dirección de Stalin-Bujarin. Stalin da un giro radical y se apoya en la clase obrera para golpear a la oposición de derechas, acusándolos de contrarrevolucionarios. Tomando algunos puntos del programa de la oposición de izquierda Stalin plantea "el gran viraje" y plantea el plan quinquenal en cuatro años y la colectivización forzosa de todas las propiedades de los campesinos. "En enero de 1928, la clase obrera se encontró frente a un hambre inminente. La historia suele gastar bromas feroces. Precisamente el mismo mes en que los kulaks estrangulaban a la revolución, los representantes de la Oposición de Izquierdas eran encarcelados o enviados a Siberia por haber "sembrado el pánico" evocando el espectro del kulak. Tal como explica Trotsky en su magistral obra La revolución traicionada, sin el programa de la oposición de izquierda, Stalin hubiese llevado a la URSS a la catástrofe con el programa del "socialismo a paso de tortuga" de Bujarin.

 

En el mes de octubre de 1927, durante el 10º aniversario de la revolución, Stalin pone en marcha la colectivización forzosa. Solo en cuatro meses se expropiaron más de 13 millones de propiedades agrarias (el 50% del total) de las cuales 20 millones de familias se vieron afectadas. Los campesinos respondieron de manera inmediata a la colectivización que llevo Stalin a punta de pistola; solo en unos pocos meses fueron sacrificados por sus dueños 15 millones de bueyes y vacas, 40 millones de ovejas y cabras, 7 millones de cerdos y 4 millones de caballos. Las consecuencias para millones de trabajadores y campesinos fueron desastrosas. Llevaron a una gran hambruna a toda Rusia. Los métodos implementados por la burocracia no tenían nada que ver con las ideas de Lenin; el apostaba por una colectivización que se llevara a cabo de manera voluntaria y gradual. Jamás pensó en la idea de colectivizar utilizando los métodos locos que llevó a cabo la burocracia.

 

El modelo de colectivización por el que abogaba la oposición de izquierda era a través de incentivar las granjas colectivas como ejemplo a seguir para todo el campesinado, y a la vez la introducción de nuevas tecnologías, tractores, fertilizantes, resolver los problemas de la vivienda de los campesinos, etc. A pesar de esta locura, la burocracia se vio obligada a retroceder y a darles a los campesinos las granjas colectivas y pequeñas parcelas personales, pero la agricultura no se recuperó nunca de esta catástrofe. La colectivización forzosa fue acompañada además, de un gran plan de crecimiento industrial. Se aprobaron una serie de medidas para intensificar la jornada de trabajo como la eliminación del domingo como día de descanso, se desviaron recursos del consumo a la industria pesada. Los trabajadores que se opusieron fueron acusados en juicios masivos como contrarrevolucionarios mencheviques.

 

Sin embargo, a pesar de la introducción del plan quinquenal en cuatro años, la economía evidencio una leve mejoría en 1934. Se crearon más de 1500 empresas, plantas de maquinarias, la construcción de Stalingrado, fábrica de tractores, fábrica de automóviles, fábrica de maquinaria pesada. Se vio nacer a muchos sectores industriales que no existían anteriormente: motores, automóviles, tractores, turbinas, aviones, acero de alta calidad, aleaciones, industria química, líneas férreas y canales portuarios. Ya durante el período del II Plan Quinquenal se evidenció un crecimiento sorprendente.

 

Mientras el mundo se hundía en la gran depresión capitalista la URSS crecía de manera colosal.

Trotsky llegó  a plantear que la burocracia podría jugar un papel relativamente progresista si era capaz de desarrollar las fuerzas productivas, sin embargo dijo que esto podría convertirse en su contrario como sucedió más adelante.  

 

"El régimen de Stalin introdujo el trabajo a destajo y su corolario, las brigadas de choque del movimiento stajanovista, para aumentar la productividad. En todas partes se implementaron nuevos y más exigentes objetivos de producción. A principios de 1936 fueron aumentados bruscamente un 30-40% en el sector del metal, un 34% en la química, un 51% en la generación de electricidad, un 26% en la minería del carbón y un 25-29% en la producción de petróleo. Al mismo tiempo, el régimen de Stalin proclamó "el triunfo final e irrevocable del socialismo". ¡El trabajo a destajo, descrito por Marx como "el más adecuado de los métodos capitalistas de producción", fue aclamado como destajo socialista! Se aplicó de la manera más brutal, provocando un resentimiento amargo en la clase obrera rusa" (3)

Después del II Plan Quinquenal la economía empezó a crecer. Los racionamientos de comida se empezaron a suprimir, los salarios aumentaron, los elementos de planificación empezaron a acabar con el comercio. El avance económico hizo que grandes cantidades de masas campesinas tuvieran que ir a las ciudades para trabajar en las industrias. Mientras occidente se hundía en el desempleo producto de la crisis capitalista mundial, en la URSS prácticamente se había suprimido.

 

A pesar de los grandes logros de los primeros planes quinquenales, la política ultraizquierdista también se reflejó en la política exterior impuesta a través de la Internacional "Comunista". No queremos explicar acá la política de zig-zags de la burocracia estalinista a través de la política internacional que producto de sus crímenes llevó a la clase obrera en varios países a la total derrota como Alemania o España (4). El oportunismo vil de Stalin en su política exterior, lo llevó a pactar con Hitler un acuerdo de no agresión que fue conocido como el pacto Molotov-Ribentropp.

 

Los nazis no cumplieron en nada el pacto de no agresión. Para Hitler era una verdadera amenaza la existencia de la URSS. Sin embargo, Stalin llegó a pensar seriamente que Hitler cumpliría su acto de no agresión y no actuó en absoluto. Hitler logró conocer que las purgas y los asesinatos habían alcanzado a los principales mandos del ejército rojo, colocando a burócratas fieles a la política estalinista. Las purgas llevaron a Hitler a atacar decididamente a la URSS. El ejército rojo y el pueblo ruso, dieron todo por defender el estado a pesar de la política criminal de Stalin. De manera heroica, las principales fábricas de la URSS fueron movilizadas al este y a Siberia para que no fueran atacadas ¡Esto solo se puede hacer en una economía planificada! El ejercito rojo, avanzó fuertemente hacía los territorios que tenían invadidos los nazis, hasta vencerlos en Berlín, colocando la bandera roja de las hoz y el martillo en el parlamento alemán, el Reichstag.

 

Al finalizar la II guerra mundial y tras la victoria de los aliados, se volvió  a los planes quinquenales para poder desarrollar a la golpeada economía soviética. Nunca en la historia un país había tenido semejante destrucción: miles de fábricas, industrias, veintiséis millones de muertos. A pesar de la gran devastación, ¡la economía soviética se logró recomponer en 5 años! Sin necesidad de créditos ni ayudas extranjeras. El nivel de crecimiento fue colosal, gracias a la principal herencia de la revolución de octubre: la economía nacionalizada. Nunca en la historia hemos presenciado semejante nivel de crecimiento.

 

En 1953 muere Stalin y empieza la pugna por la toma del poder del Partido y la URSS, hasta que Kruschev toma el poder y denuncia la política criminal de Stalin en el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (5)

Kruschev pone toda la responsabilidad de los crímenes al culto a la personalidad de Stalin. Pero de hecho, muchos de los burócratas eran responsables por los asesinatos y juicios farsa que se hicieron contra miles y millones de comunistas. Un solo hombre es incapaz de llevar a cabo semejante matanza.

 

Kruschev hizo pequeñas concesiones y reformas por arriba para mantener su control burocrático. Dio una amnistía general, se cerraron campos de concentración. Se dieron ciertas concesiones a los obreros, se subieron los salarios. Tal como lo explica Ted Grant en su libro Rusia, de la revolución a la contrarrevolución: "La URSS ya no era la economía primitiva del pasado, sino que estaba surgiendo como la segunda superpotencia mundial. Alrededor de la mitad de la población vivía en las ciudades. El número de obreros aumentó drásticamente: de 3,8 millones en 1928 a 17,4 millones en 1955. En comparación, el número de obreros en EEUU sólo aumentó un tercio en el mismo período. La clase obrera industrial soviética en 1928 era más o menos un tercio de la estadounidense; en 1955 era un poco mayor. El proletariado soviético había crecido cada año desde la II Guerra Mundial en unos dos o tres millones al año. Había una concentración masiva del proletariado en fábricas que dejaban pequeñas a las de Occidente. Por ejemplo, la fábrica de coches de Gorki tenía 200.000 trabajadores y la Togliatti, unos 170.000. Era la clase obrera mayor y más poderosa del mundo".

 

Las reformas de Kruschev incentivaron el crecimiento industrial y esto supuso mejoras en el consumo de los trabajadores. Sin embargo, las reformas hicieron que miles de trabajadores en Hungría hicieran una insurrección obrera contra el dominio de la burocracia estalinista. Lo mismo pasó en varios lugares de Europa del Este. Pero para un sector de la burocracia, las reformas habían ido demasiado lejos. En 1964, de manera burocrática, Kruschev fue destituido y abrió el período de gobierno de "línea dura" de Breznev.

 

Ya con Breznev vino el período de estancamiento económico. En muchas ocasiones, Trotsky dijo que la economía planificada necesita de la democracia así como el cuerpo necesita del oxígeno. Los marxistas no hablamos de la hipócrita democracia burguesa, sino de la real participación directa de los trabajadores en las fábricas y las industrias. La URSS era una economía avanzada, con grandes avances tecnológicos y científicos. Pero el control burocrático de la economía, que al principio había funcionado, se convirtió en su contrario, hasta ser un freno absoluto para el desarrollo de las fuerzas productivas.

 

Con Breznev, el gobierno volvió a apretar las tuercas a toda la población imponiendo una dura represión. Invadió a Checoslovaquia en 1968. Se vieron graves casos de corrupción por parte de la nomenclatura. En 1980 luego de una averiguación a 300 burócratas, también se hizo una averiguación a la familia de Breznev por casos de corrupción. Se abrieron nuevos campos de concentración, se impuso la represión a los escritores y poetas. Las tasas de crecimiento, empezaron a hacerse cada vez más cortas. Durante todo un período, los intentos por revitalizar la economía por parte de la burocracia fueron en vano.

 

En la prensa mundial incluso entre los periodistas soviéticos era evidente el grotesco modo de vida de Breznev. Tenía una flota de colección de Mercedes Benz. Breznev vivió hasta ser un viejo decrepito al frente del PCUS. Un sector de la burocracia quería mantener vivo a Breznev para evitar que la muerte del "líder" abriera las compuertas a la furia de la clase obrera. Tras la muerte de Breznev se colocó a otro viejo, Chernenko, pero se murió a los días. Luego apostaron por Yuri Andropov por haber estado en la KGB. Pero murió súbitamente, abriendo el paso a Mijail Gorbachov. Ted Grant decía que Gorbachov era un pequeño-burgués accidental. Y esto es muy cierto.

Gorbachov dio sendos discursos en el 27° Congreso del PCUS criticando la corrupción y la burocracia y abrió paso a su política de la perestroika (reconstrucción) y la glasnot (transparencia). En verdad la perestroika lo que hizo fue agudizar la crisis hasta niveles no conocidos antes en la URSS. Producto del impasse del régimen, Gorbachov se vio obligado en dar golpes a la burocracia, tratando de "minimizar" el enriquecimiento ilegal de la casta parasitaria. A pesar de las reformas de Gorbachov, tratando de revivir la economía, la burocracia estaba llevando a la URSS al total desastre. Por más golpes que diera a la burocracia, los grotescos salarios de los burócratas seguían siendo increíblemente altos.

 

Para la burocracia era evidente que no podían hacer desarrollar la economía soviética. Intelectuales y escritores hablaban abiertamente del impasse del régimen. Otro sector que se vio afectado fue la juventud que cada vez más se entrego a alcohol. El régimen hizo todo lo posible en hacer reducir el gigantesco consumo de alcohol, no sin antes afectar a la economía que tuvo una caída en la recaudación de impuestos de un 30%. ¡Hasta esto falló la burocracia! El impasse del régimen abrió paso a los deseos de liberación de varios países de Europa del este como en Polonia, Alemania del este, donde varios movimientos pequeño-burgueses de derecha aprovecharon los movimientos de las masas para restaurar el capitalismo en cada uno de los países. Gorbachov no hizo nada para impedirlo, todo lo contrario, en muchas ocasiones apoyó a los nuevos regímenes que se instauraban.

 

La perestroika fue llamada por la clase obrera como la katastroika. De hecho, el crecimiento capitalista de los años 80 empezó a crear ilusiones en la economía de mercado en algunos sectores de la burocracia. Los obreros empezaron a movilizarse, empezó un período de huelgas y manifestaciones en masa contra la katastroika. El 19 de octubre de 1990, el Soviet Supremo implantó un plan  de economía de mercado, agudizando aún más la crisis y disparando los precios de los productos y la desaparición de algunos generando un gran descontento en toda la sociedad. Los burócratas pensaban que haciendo concesiones al mercado iban a reactivar la economía. ¡Los imperialistas no lo podían creer! Así que empezaron a movilizarse para apoyar a la burocracia en sus reformas hacía la economía de mercado. Toda esta situación de caos fue aprovechado por un borracho demagogo y nacionalista llamado Boris Yelstin. Un sector de los burócratas de "línea dura" y del ejército trató de dar un golpe de estado contra Gorbachov sin ningún resultado. Esto fue aprovechado por Yelstin para avanzar su posición y crear las condiciones para la restauración del capitalismo en la URSS.

 

Yelstin llamó  a Ucrania, Bielorrusia y Rusia para crear la Comunidad de Estados Independientes (CEI) mientras Gorbachov dimitía como Presidente, era el fin de la Unión Soviética. Este elemento pequeño-burgués accidental junto a la burocracia abrieron el paso al capitalismo en toda Europa del este y llevaron a la URSS al colapso. León Trotsky ya había pronostica la caída de la URSS en La revolución traicionada: "La caída del régimen soviético provocaría infaliblemente la de la economía planificada y, por lo tanto, la liquidación de la propiedad estatizada. El lazo obligado entre los truts y las fábricas en el seno de los primeros se rompería. Las empresas más favorecidas serían abandonadas a si mismas. Podrían transformarse en sociedades por acciones o adoptar cualquier otra forma transitoria de propiedad, tal como la participación de los obreros en los beneficios. Los koljoses se disgregarían al mismo tiempo, y con mayor facilidad. La caída de la dictadura burocrática actual, sin que fuera reemplazada por un nuevo poder socialista, anunciaría, también, el regreso al sistema capitalista con una bajada catastrófica de la economía y la cultura".

 

La caída de la URSS significó una caída brutal de las condiciones de vida, llevando a una hiperinflación y abrió paso a los capitalistas mafiosos. Se evidenció como los anteriores miembros del Partido "Comunista" se anunciaban como los nuevos dueños de las empresas. La caída de la producción en Rusia es el equivalente actual a dos guerras mundiales. En solo seis años la producción cayó un 60%. La catástrofe ha significado abrirle paso a la mafia, gángsteres, bandas delincuenciales, prostitución, inflación, antisemitismo, bandas fascistas y la Iglesia Ortodoxa Rusa. En la entrevista que le hizo Ignacio Ramonet a Fidel Castro este afirmó lo siguiente: "Pienso que la experiencia del primer estado socialista, la URSS, Estado que debió arreglarse y nunca destruirse, ha sido muy amarga. No crea que no hemos pensado muchas veces en ese fenómeno increíble mediante el cual una de las más poderosas potencias del mundo, que había logrado equiparar su fuerza con la otra superpotencia, un país que aplastó al fascismo, se derrumbara como se derrumbó" (6). Este es el régimen de desastre que se ha abierto durante Yelstin, Putin y Medvedev.

 

A pesar de toda esta situación, el capitalismo mafioso no ha logrado consolidarse en Rusia, y en la actualidad es un régimen muy inestable que tiene que volver a utilizar la demagogia anti-americana como en el pasado lo hicieron los estalinistas. Por ahora, en su política exterior demagógica, estará "cercano" al gobierno del Presidente Chávez. Sin embargo, si la revolución venezolana avanza contra la propiedad privada y el aparato del estado burgués, habrá que ver cuál será el papel de los capitalistas mafiosos rusos. Como capitalistas podrían apoyar a la burguesía en vez de apoyar a la revolución.

 

(1) La revolución traicionada. León Trotsky. Fundación Federico Engels.

 

(2) Para acceder a las cartas de Lenin, recomiendo leer el libro: La última lucha de Lenin/1922-1923. Editorial Pathfinder. También se puede leer en las obras completas de Lenin, tomo 54, pág. 371.

 

(3) Rusia de la revolución a la contrarrevolución. Ted Grant. Fundación Federico Engels.

 

(4)  La política de zig-zags no solo se llevo a cabo en la URSS, también fue puesta en practica en toda la Internacional "Comunista". Estas políticas, que no eran más que giros desorientadores a la izquierda y a la derecha llevaron a cabo el triunfo de los nazis en las elecciones alemanas de 1933, producto de la política exterior ultra izquierdista, y luego, tras el posterior giro hacía el oportunismo y la derrota de los revolucionarios en la guerra civil española

 

(5)Reporte del XX Congreso del PCUS, Nikita Kruschev, 24-25 de febrero de 1956.

 

(6) Entrevista de Ignacio Ramonet a Fidel Castro. Fidel Castro: "Mi relevo no supondrá ningún problema porque la revolución no se basa en ideas caudillistas". Rebelión, 3/4/2006.