[VIDEO] Alan Woods ¿por qué la contrarrevolución ganó las elecciones?

Hugo Chavez y Alan WoodsEl dirigente de la Corriente Marxista Internacional y fundador de la campaña internacional de solidaridad Manos Fuera de Venezuela analiza los motivos de la derrota electoral y traza perspectivas y tareas. 

Campaña Manos Fuera de Venezuela

La revolución Bolivariana en la encrucijada y la tarea de los marxistas

 Este documento de tesis fue elaborado, discutido y aprobado por nuestros militantes el pasado mes de octubre. Aunque fue escrito hace unos meses, su vigencia se mantiene. Refleja una correcta lectura de los acontecimientos que se han llevado a cabo, y cómo nuestras advertencias fueron comprobadas frente a la seria amenaza de la contrarrevolución. Creemos que sirve como instrumento frente al debate que se está originando dentro de las filas del chavismo en general.

Corriente Marxista Lucha de Clases

La contrarrevolución gana las elecciones

maduroEn la noche del 6 de diciembre, el Consejo Nacional Electoral de Venezuela anunció los resultados provisionales, pero concluyentes, de las elecciones parlamentarias. La oposición contrarrevolucionaria  de la MUD había ganado 99 escaños contra 46 del PSUV, con otros 22 escaños pendientes de adjudicar. Este es un serio revés y es nuestro deber analizar las razones y explicar las posibles consecuencias.

Jorge Martin

Crisis económica en Venezuela - ¿qué hacer?

Control ObreroLa crisis en el país

Aunque no existen todavía cifras oficiales, debido a que el Banco Central de Venezuela no ha dado a conocer el primer informe sobre la cifra de inflación anualizada en lo que va de año, los cálculos conocidos estiman una inflación acumulada superior al 100%, sin embargo, en los últimos meses la inflación aumenta de forma cada vez más acelerada, especialmente en los productos de primera necesidad, lo que significa que semana tras semana este porcentaje estimado se va quedando por debajo de la inflación real en las calles. Más aún, el gobierno le ha dado la potestad a algunos empresarios de que sean ellos quienes establezcan los “precios justos”, confiando en que con esta medida, a pesar de agudizar la inflación, lograría calmar el sabotaje de la economía, al ofrecerle a la burguesía cierta tasa de ganancia que le haga aumentar su interés en levantar los niveles de producción.

Corriente Marxista Lucha de Clases

Ante la amenaza fascista, ofensiva revolucionaria

La MUD enseña los dientes a pocos días de las elecciones parlamentarias - ¿qué debemos defender los revolucionarios?

Durante todo este proceso electoral la MUD ha optado por intentar sabotear y deslegitimar al CNE y al proceso, primero insinuando que el gobierno no haría las elecciones porque no anunciaba las fechas, luego que se anunciaron los fechas diciendo que el gobierno no reconocería los resultados, que habría fraude porque no habría observación internacional, e hicieron lo imposible para impedir que la UNASUR enviara observadores.

Juan Manaure R.

En julio de 1979 la revolución en Nicaragua derrocó a la dictadura de Somoza tras 40 años de despiadada represión. Por primera vez en la histora del país, el imperialismo norteamericano no se encontraba con fuerza y confianza suficientes como para in En julio de 1979 la revolución en Nicaragua derrocó a la dictadura de Somoza tras 40 años de despiadada represión. Por primera vez en la histora del país, el imperialismo norteamericano no se encontraba con fuerza y confianza suficientes como para intervenir militarmente por quinta vez. Tras haber EEUU financiado y armado durante décadas a la dictadura, ahora los gobiernos norteamericanos de Jimmy Carter y Ronald Reagan se víeron obligados a tragar la revolución y luego basarse en el sabotaje económico y los paramilitares de la Contra (inyectando unos 100 millones de dólares en el bolsillo de la reacción).

El imperialismo norteamericano acababa de ser expulsado de Vietnam y había sufrido la oposición de millones de jóvenes, trabajadores y soldados en su propio territorio. No podía tolerar una nueva Cuba pero tampoco podía evitarla militarmente. Las dictaduras asesinas en El Salvador, Honduras, Guatemala, Nicaragua y Argentina (cuya lucha sacudió el continente) se encontraban tiemblando bajo los golpes de la lucha de clases, la presión de la clase obrera y de la juventud de Costa Rica, Panamá, México, Venezuela y sobre todo Colombia le ataban las manos al imperialismo en América Latina y el Caribe. Los gobiernos burgueses de Herrera Campins (y el ex presidente Carlos Andrés Pérez), Carazo, Torrijos y el Pri mejicano rezaban porque Nicaragua no siguiera el ejemplo de Cuba. En Costa Rica, los estudiantes movilizados impidieron el desarrollo logístico de las bases militares norteamericanas. Más al sur, la clase obrera de Sao Paulo se organizaba en la CUT y el PT y causaba la crisis de la dictadura de los militares. En Perú también había una situación parecida a la de Brasil y el pueblo cubano había sabido resistir al embargo y a veinte años de presión yanqui convirtiéndose en un símbolo de lucha anticapitalista en todo el mundo.

Por si no fuera suficiente, el imperialismo iba a recibir el golpe tremendo de la revolución Iraní, de un gobierno de izquierdas en Afghanistán y los primeros temblores de la dictadura de Ferdinando Marcos en Filipinas: estaba en juego el control de todo Asia central y Oriente. En el medio de todo esto, las cosas empezaban a ponerse feas en Nicaragua, que el imperialismo consideraba parte de su patio trasero. En Europa se vivía la caída de la dictadura de Francisco Franco en España igual que pocos años antes habían caído las dictaduras en Grecia y Portugal. La decada de los setenta había sido de fuerte polarización en toda Europa. El contexto que explica la debilidad del imperialismo norteamericano fue resumido en una frase del secretario de estado adjunto para América Central, Viran P.Vaky: “El verdadero problema que se plantea a los Estados Unidos en su política exterior no es el de tratar de preservar la estabilidad frente a las revoluciones, sino de intentar que surja una estabilidad de las revoluciones” (informe al Congreso de EEUU, 11 de septiembre de 1979) Es decir, no podemos evitar las revoluciones, solo podemos intentar que no acaben igual que en Cuba.

El derrocamiento de la dictadura de Anastacio Somoza en Nicaragua anunció un cambio radical en la vida de los trabajadores y campesinos del país, que de esta manera se acercaban a romper con la pesadilla de la miseria. Bajo la dictadura de Somoza las enfermedades comunes mataban más del 30% de los niños en el campo; tras la revolución la mortalidad infantil bajó al 8% y más de un millón de personas fueron vacunadas en una campaña de masas. El consumo de trigo aumentó en un 33%, el arroz en un 30% y las legumbres en un 40%. En el último período de la dictadura 1.000 médicos solían visitar a 200.000 personas al año; con el gobierno sandinista se licenciaron 500 médicos por año atendiendo el sistema sanitario 6.000.000 de visitas al año. Más de 300.000 viviendas y parcelas edificables fueron entragadas gratuitamente.

El 75% de la población nunca había abierto un libro antes de la revolución y el 60% eran analfabetos; en 1987 el porcentaje de analfabetismo bajó hasta el 14% gracias a la construcción de 1.200 escuelas. El 24 de marzo de 1980 una muchedumbre de jóvenes y maestros subían a las montañas de Nicaragua, se extendían por los campos y se movilizaban en los barrios en la cruzada de alfabetización.

En 150 días de épicos combates contra la ignorancia de siglos 406.000 nicaragüenses habían aprendido a leer y a escribir. Las organizaciones de masas, de campesinos, trabajadores y mujeres, se constituyeron en insustituibles puntales para el éxito de la campaña de alfabetización. En las montañas del norte, en las selvas del atlántico y en las llanuras del pacífico cayeron 56 maestros y alumnos y otros 7 fueron asesinados por comandos de la guardia de Somoza.

Estas reformas de la revolución atrayeron las simpatías y la colaboración de jóvenes y trabajadores de todo el mundo. Sin embargo, Nicaragua ha vuelto en el presente a ser un país pobre igual que el resto de América Central. ¿Cómo pudo el pueblo volver a la miseria, después de la revolución? ¿Cómo es posible que Nicaragua volviese a tener un gobierno reaccionario de oligarcas?

Responder a estas preguntas es vital para aprender de la historia. Venezuela se encuentra en plena revolución y antes la misma encrucijada. La clave del triunfo de la revolución bolivariana y socialista de Venezuela está en entender los errores del pasado y estar preparados para no volver a cometerlos. En este documento queremos explicar los logros y los errores de la revolución nicaraguense para con ellos sacar la mejor de las lecciones que nos lleve a la victoria de las próximas e inevitables revoluciones en el continente americano, empezando por Venezuela.


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