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| 12 de febrero de 1934 |
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| Miércoles 11 de Febrero de 2004 |
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Hace 70 años los trabajadores austríacos fueron los primeros en Europa para emprender una lucha armada contra un régimen fascista en consolidación. Con excepción de sus hermanas y hermanos alemanes, fueron los únicos que lucharon contra los fascistas
Hace 70 años los trabajadores austríacos fueron los primeros en Europa para emprender una lucha armada contra un régimen fascista en consolidación. Con excepción de sus hermanas y hermanos alemanes, fueron los únicos que lucharon contra los fascistas.
La república austríaca emergió del Imperio de los Habsburgos después de la Primera Guerra Mundial y era más o menos un niño de la revolución. La desintegración de la Monarquía austríaca fue un duro golpe para la burguesía en Austria, que se encontró sin acceso a los extensos recursos de Checoslovaquia y Hungría. La burguesía austríaca era históricamente muy débil y estaba todavía ligado estrechamente a los señores feudales, a la iglesia y a la monarquía. Por esa razón el proletariado austríaco y su principal organización, el Partido Socialdemócrata de los Trabajadores (SdAP), se encontraban en una posición fuerte. El Partido Comunista austríaco nunca hizo grandes avances o ganó una base entre las capas importantes de la clase obrera, debido a razones subjetivas particulares. El PC fue fundado en noviembre de 1918, en un momento en que la radicalización dentro del SdAP acaba de comenzar. Por ello, su base se formó de los trabajadores pobres y desempleados, mientras que la capa más avanzada de trabajadores permanecía en el SdAP. El PC austríaco fue luego uno de los primeros Partidos Comunistas en Europa en “bolchevizarse”. Por ello, nos referimos a que su política fue sometida a y sincronizada con Moscú bajo Stalin y PC austríaco hizo todos los mismos zigzag políticos que la pandilla de Moscú. El sentimiento entre los trabajadores y soldados en contra de la guerra fue demostrado en las huelgas espontáneas a finales de 1917 y culminó en la “Huelga Jaenner” en enero de 1918. Los motines entre los militares y las huelgas de los trabajadores hambrientos ahora estaban a la orden del día. El SdAP no intentó vincular y coordinar las diversas huelgas en las distintas áreas, sino que procuró calmar a los trabajadores, para canalizar las huelgas en acciones “disciplinadas”. Cuando fue anunciada la República el 12 de noviembre de 1918 en Viena, los trabajadores manifestaron delante del parlamento con banderas con la inscripción “¡Larga vida a la República Socialista de Austria!” a las que le habían cortado la raya blanca de la bandera austríaca, dejándola enteramente roja. El estado casi se derrumbó y en muchas ciudades los trabajadores formaron comités obreros espontáneos, que organizaban la vida cotidiana. Estaban inspirados por las ideas de la Revolución de Octubre en Rusia y deseaban transformar a Austria en el próximo estado obrero. Por un período hubo una situación de doble poder en Austria. En algunas ciudades, no era posible hacer algo sin permiso de los consejos obreros, especialmente en Viena. Habría sido fácil para los líderes del SdAP llevar a cabo una transformación socialista de la sociedad en Austria. Sin embargo, la dirección no deseaba pasar por una revolución socialista en Austria. Decían que Austria no estaba todavía madura y temían intervenciones de los poderes del Entente [1]. Los líderes del SdAP eran los únicos que tenían el poder de “establecer orden y democracia”, es decir, mantener el sistema capitalista vivo en Austria. La burguesía sabía esto y, por lo tanto, dejaron participar a líderes de SdAP en el manejo del estado. En el año 1917 los Austro-Marxistas de “izquierda” lograron la posición de liderazgo dentro del SdAP. Las ideas radicales y revolucionarias se habían esparcido hasta tal punto entre la clase obrera que la única manera que el SdAP podía mantener su autoridad entre los trabajadores era eligiendo una dirección Austro-Marxista. Los Austro-Marxistas ganaron la confianza de los trabajadores con sus discursos radicales. Por ejemplo, cuando explotó la revolución en Hungría en marzo de 1919, que fue recibida con gusto por los trabajadores austríacos, Otto Bauer le envió a los trabajadores húngaros un mensaje de solidaridad y sus “mejores saludos”, pero indicó en la misma oración que no había posibilidad que Austria les ayude, porque el Entente [1] intervendría. Éste era el internacionalismo de los Austro-Marxistas. En julio de 1919 la Revolución Húngara fue derrotada gracias a la intervención extranjera y se estableció el régimen fascista de Horty. Antes de 1934, el SdAP se concentró en construir su “Viena Roja”. Financiaron un programa nunca antes visto de edificios sociales, educación y asistencia social con impuestos progresistas sobre los capitalistas. En el período a partir de 1923 a 1933 se habían construido 64.000 apartamentos con este dinero. Otto Bauer primero desarrolló un plan para edificios socializados, que debían ser manejados bajo estructuras democráticas de los residentes. Sin embargo, este plan fue abandonado porque iba “demasiado lejos”. La “Viena roja” debió haber sido una isla socialista en el mar del capitalismo, lo que habría podido persuadir a los trabajadores más atrasados del campo que el SdAP podía ganar la victoria en el frente electoral e implementar el socialismo a través de medios parlamentarios. Sin embargo, las fuerzas reaccionarias se recuperaron del choque de los sucesos revolucionarios en Austria de 1918/1919. Después que la Socialdemocracia había completado el trabajo para la burguesía y había bajado las demandas de “Revolución” a demandas por la “Democracia”, el SdAP cayó bajo presión de la burguesía. Las elecciones en los últimos meses de 1920 fueron ganadas por las fuerzas de la reacción. El Partido Social Cristiano (conocido hoy en día como el Partido del Pueblo) consiguió 41.8 % de los votos, el SdAP recibió 36 %, lo que causó su salida del gobierno. La burguesía estaba sedienta de hacerle pagar a la clase obrera por la restauración del sistema capitalista en Austria. Su meta era “aplastar la basura revolucionaria” (como lo expuso Ignaz Seipel, el sacerdote y líder del Partido Social Cristiano). Exigieron un crédito por 650 millones a la Liga de Naciones, cuyos intereses debían ser pagados por la clase obrera. De esta manera fue posible, con ayuda del imperialismo, poner en práctica en Austria una política reaccionaria. El SdAP no movilizó contra este crédito, sino que acordó la fundación de un consejo de gabinete (con representantes del SdAP) que “controlaría” el uso del crédito. La reacción del SdAP fue en todos los casos la resistencia más feroz en las palabras, pero silencio absoluto en los hechos. El supuesto “Austro-Marxismo” estaba bajo la presión de trabajadores comunes que querían seguir el camino de la revolución de la misma manera como los Bolcheviques lo hicieron en Rusia bajo el liderazgo de Lenin y Trotsky. Por esa razón los líderes del SdAP tuvieron que adoptar un lenguaje muy radical. Otto Bauer, por ejemplo, indicó que en esos momentos no era posible criticar a los líderes de los Bolcheviques, porque si lo hubiesen hecho, los trabajadores austríacos habrían irrumpido violentamente en los edificios del SdAP. Tropas Paramilitares Similar a Alemania, la burguesía en Austria creó grupos paramilitares. Estaban compuestos principalmente por veteranos de guerra y campesinos y representaban las capas más atrasadas de la sociedad. En Austria se les llamaron “Heimwehr”(que significa literalmente “Protector Casera”) y estaban financiados por los dueños de la gran industria. La “Heimwehr” estaba bien armada y tenía un claro programa fascista. La formulación más clara del programa fascista se puede encontrar en el “Korneuburger Eid” (Juramento de Korneuburger) del 18 de mayo de 1930. Era una clara declaración programática contra la democracia parlamentaria y burguesa y exigía el establecimiento de un régimen fascista basado en las castas en Austria. Para defender las organizaciones obreras en 1923/24 se fundó el “Cuerpo Republicano de Defensa” (CRD). Pero era solamente una formación de defensa para proteger reuniones y manifestaciones del SdAP. La cantidad de miembros más alta se alcanzó en 1928 con 80.000 miembros, pero al final su membresía no era suficientemente alta y estaba mal armada. La concepción del CRD era totalmente apolítica. Estaba formada solamente como una organización militar y en los ojos de los trabajadores era un substituto para la lucha revolucionaria de las masas. 15 de Julio de 1927 El aparato del estado fue preparado para aplastar a la fortificada Socialdemocracia y sus organizaciones. Hubo muchos incidentes de clara “justicia de clase” contra los trabajadores. A principios de enero de 1927 hubo un choque -como era común en esos tiempos- entre el CRD y la Heimwehr en Schattendorf (Burgenland). Mataron a un anciano y a un niño. Este tipo de incidente sucedían muy a menudo y los problemas eran provocados a menudo por los reaccionarios. Los asesinos de las filas de la Heimwehr fueron llevados a juicio, pero ninguno de ellos fue condenado. Cuando los resultados del juicio fueron impresos en los diarios, en varias fábricas de Viena los trabajadores fueron a huelga y marcharon al Palacio de Justicia en protesta contra los resultados de los juicios. Cuando comenzó un incendio dentro del edificio, la policía abrió fuego contra los manifestantes. Algunos sectores de la manifestación se dispersaron, otros respondieron al ataque. En total mataron a 85 manifestantes, casi quinientos resultaron heridos. Los testigos presenciales dicen, que los trabajadores que huyeron a través de las calles gritaban y exigían armas para defenderse. La dirección del SdAP llamó a una huelga general de un día, para calmar a los trabajadores, que estaban molestos por los acontecimientos del 27 de julio. Aunque los reaccionarios continuaron atacando más y más a la clase obrera, lo único que hizo la Socialdemocracia fue intentar calmar a los trabajadores. En la Conferencia del Partido del SdAP en Linz, promovieron el “Programa de Linz”, que fue considerado como uno de los principales documentos del Austro-Marxismo. Los capitalistas atacaron al SdAP por este programa, porque era demasiado “radical”. En realidad, era simple Austro-Marxismo típico. El programa decía, que el SdAP debía cambiar a la sociedad a través de medidas parlamentarias, de una manera “pacífica” (“50 % más un voto”). Solamente cuando los capitalistas intentaran establecer un sistema fascista, sería necesario el establecimiento de la dictadura del proletariado. En realidad, esto era una capitulación abierta a los reaccionarios. Cada vez que los capitalistas atacaban, el SdAP contestaba con un paso hacia atrás y la amenaza de que la “próxima vez” ellos no se retirarían tan fácilmente. Cuando se establecieron las asociaciones de empresas, abiertamente reaccionarias, el SdAP no reaccionó. Todo lo que hicieron era para prevenir provocaciones y restaurar la “paz”. En realidad, ya estaban en guerra, pero no luchaban en su defensa. En octubre de 1933 Otto Bauer dijo en la Conferencia de Partido del SdAP: “Die Auflösung der Partei - wir werden uns doch nicht eine so gewaltige, so große, so ruhmreiche Partei einfach auflösen lassen: das würde der Moment sein, da mit dem Kampfe auf der ganzen Front eingesetzt werden müßte. Oder wenn die Herren eine faschistische Verfassung, die das gleiche Wahlrecht aufheben will, die Souveränität des Volkswillens aufhebt und von oben her oktroyieren sollte, so wäre dies der Fall, in dem die Arbeiterschaft sich zur Wehr setzen muß (La disolución del Partido - no dejaremos que un partido tan enorme, grande y glorioso sea destruido tan fácilmente: éste sería entonces el momento en que comenzaríamos a luchar en todos los frentes. Si estos `caballeros’ desean implementar una constitución fascista, que suprimiría el derecho al voto por igual, abandonar la soberanía del pueblo y reinar desde arriba, entonces ése sería el momento en el cual los trabajadores tendrán que resistir).” Otto Bauer puso en algún momento del futuro la resistencia contra fascismo, cuando el gobierno burgués intentaría implementar un régimen fascista. Pero él no entendió que los burgueses no implementan métodos fascistas tan fácilmente. La burguesía cambia las cosas de acorde con el balance de poder. Cuando el movimiento obrero estaba debilitado con métodos “legales” y era más fácil aplastarlos, lo hicieron. León Trotsky, en su artículo “La Crisis Austríaca y el Comunismo” (13 de noviembre de 1929) lo expuso como sigue: “Es difícil imaginar tontería más concentrada que la de los argumentos de Otto Bauer sobre la inadmisibilidad de la violencia excepto en defensa de la democracia existente. Traducido al lenguaje de las clases esto significa: la violencia es admisible para defender los intereses de la burguesía organizada como estado, pero no lo es para implantar un estado proletario. “Esta teoría lleva como apéndice una fórmula jurídica. Bauer se burla de las viejas formulaciones de Lasalle sobre la ley y la revolución.Pero Lasalle planteaba sus argumentos durante un juicio, donde eran pertinentes. En cambio, el intento de convertir un duelo jurídico con un fiscal en una teoría del desarrollo histórico no es más que un subterfugio cobarde. Según Bauer, la utilización de la violencia es admisible como respuesta a un golpe de estado ya realizado, cuando la "ley" perdió todo fundamento, pero es inadmisible veinticuatro horas antes del golpe, con el objetivo de evitarlo. Siguiendo esta línea, Bauer traza la demarcatoria entre el austro-marxismo y el bolchevismo como si se tratara de dos escuelas de criminología. La diferencia real está en que el bolchevismo pretende derrocar el gobierno burgués mientras que la socialdemocracia pretende eternizarlo. No caben dudas de que si se diera un golpe, Bauer declararía: `No llamamos a los obreros a tomar las armas contra los fascistas cuando contábamos con organizaciones poderosas, una prensa legal, el cuarenta y tres por ciento de los votos y la municipalidad de Viena, cuando los fascistas eran bandas ilegales que atacaban la ley y el orden. ¿Cómo podríamos hacerlo ahora que los fascistas controlan el aparato estatal y se apoyan en las leyes que ellos mismos crearon, cuando se nos quitó todo, se nos puso fuera de la ley y ya no tenemos contacto legal con las masas (que, por otra parte, están desilusionadas y desalentadas y se pasaron en gran proporción al fascismo)? Llamar ahora a la insurrección armada seria propio de aventureros criminales o de bolcheviques.’ Con este giro filosófico de ciento ochenta grados los austro-marxistas seguirían simplemente siendo fieles a sí mismos en un cien por ciento.” Lo que Trotsky había dicho en 1929 se hizo realidad en un ciento por ciento en los años siguientes, especialmente en las luchas de febrero de 1934. En marzo de 1933, el gobierno de Dollfuss cerró el parlamento (después de una provocación) y gobernó con poderes especiales por más de un año. En este tiempo se aprobaron 471 leyes. Los trabajadores y militantes comunes del SdAP aplicaron presión a la dirección para que convocara a una huelga general, luego de los ataques contra la democracia austríaca. Pero nada sucedió, el SdAP todavía estaba en una retirada permanente. El CRD fue ilegalizado, en abril fueron prohibidas las huelgas y en el verano de 1933 fue cerrado el PC. Se aprobaron más leyes contra la clase obrera (por ejemplo la ley sobre las horas de trabajo fue suprimida, se recortó el dinero para los desempleados, las huelgas fueron más o menos prohibidas). La única reacción del SdAP fue el llamar a los Tribunales de Justicia. 12 de Febrero de 1934 La policía intentó confiscar las armas del CRD en los meses previos a febrero. La dirección del SdAP aconsejó a sus miembros que no debían resistirse para prevenir una guerra civil. Pero el sentimiento de la clase obrera era todavía el de luchar, aunque la correlación de fuerzas era muy desfavorable después de todas las retiradas en el pasado. Una carta, que fue escrita de Richard Bernaschek, Secretario del Partido y líder del CRD en Austria Septentrional, a Otto Bauer el 11de febrero de 1934 muestra esto muy claramente: “ Ich habe mich heute vormittag mit fünf gewissenschaften, der Partei treu ergebenen Genossen besprochen und mit ihnen nach wirklich reiflicher Überlegung einen Beschluß gefaßt, der nicht mehr rückgängig gemacht werden kann. [..] In Durchführung dieses Beschlusses werden wir heute nachmittag und diese Nacht sämtliche uns zur Verfügung stehenden Waffen, und zwar in ganz Oberösterreich soweit bereitstellen, daß die heute noch zum Widerstand entschlossene Arbeiterschaft sie sofort greifbar hat. Wenn morgen, Montag, in einer oberösterreichischen Stadt mit einer Waffensuche begonnen wird, oder wenn Vertrauensmänner der Partei bzw. des Schutzbundes verhaftet werden sollten, wird gewaltsamer Widerstand geleistet und in Fortsetzung dieses Widerstandes zum Angriff übergegangen werden. Dieser Beschluß sowie die Durchführung ist unabänderlich. Wir erwarten, daß auf unsere telefonische Mitteilung nach Wien, “Waffensuche hat begonnen, Verhaftungen werden vorgenommen”, Du der Wiener Arbeiterschaft und darüber hinaus der gesamten Arbeiterschaft das Zeichen zum Lossschlagen gibst. Wir gehen nicht mehr zurück. [..] Wenn die Wiener Arbeiterschaft uns im Stiche läßt, Schmach und Schande über sie. [..] Mit Parteigruß R. B. (Tuve hoy una reunión con cinco camaradas fieles y leales y hemos tomado la decisión, después de cuidadosas deliberaciones, que no puede ser cancelada [..] Para llevar a cabo esta decisión, agarraremos hoy por la tarde y en la noche todas las armas que tenemos, de modo que estén disponibles para los trabajadores que desean luchar y defenderse. Si mañana, lunes, comienza una búsqueda por armas o encarcelan a cualquier miembro del Partido o del CRD resistiremos y como consecuencia comenzaremos a atacar. Esta decisión no puede ser cancelada. Exigimos que cuando les llamemos a Viena, diciendo que “La búsqueda ha comenzado, el encarcelamiento no es una conclusión que aceptaremos”, que usted dé la señal a los trabajadores vieneses y también a los otros trabajadores en Austria para que vayan a huelga. No haremos otra retirada [..] Si el movimiento obrero vienés no nos da una mano, entonces vergüenza y deshonra para ellos [..] Saludos solidarios, R.B.)” Cuando la policía intentó irrumpir en una oficina del SdAP en Linz a las 7 am, los trabajadores en la oficina se resistieron y comenzaron a luchar y defenderse. Pasados algunos minutos las noticias de las luchas en Linz llegaron a Viena. Los trabajadores en algunas fábricas se fueron espontáneamente a la huelga, pero la Socialdemocracia intentó nuevamente de calmar a los trabajadores, solamente después de unas horas fue que realmente convocaron a una huelga general. La dirección intentó prevenir tales incidentes, pero ya los trabajadores en otras ciudades industriales en Austria habían entendido que si no ayudaban en ese momento a sus camaradas, todo estaría perdido. Comenzaron las batallas en las principales ciudades de Austria, pero no estaba bien organizado, pues muchas de las armas del CDR habían sido incautadas ya. En algunas partes de Viena los trabajadores lucharon por tres días. El foco principal de resistencia estaba en los edificios socializados de Viena (la prensa burguesa los llamaba las “fortalezas”). El Karl-Marx-Hof, en el distrito 21 de Viena (Floridsdorf) fue bombardeado por los soldados del ejército austríaco. La huelga general no era sólida, debido a que sectores importasntes de la clase obrera, tales como los trabajadores ferroviarios, no fueron a huelga. Los trabajadores fueron derrotados el 15 de Febrero luego de 4 días de lucha. Otto Bauer huyó a Bratislava. Murieron trescientos trabajadores y miles resultaron heridos. Los líderes de la insurrección fueron ejecutados. Las organizaciones de la Socialdemocracia fueron prohibidas. Muchos de los líderes del SdAP y de sus organizaciones fueron enviados a campos de concentración (como por ejemplo en Woellersdorf). La época del Austro-Fascismo había comenzado. En marzo de 1938 Austria fue anexada por el “Tercer Reich” en Alemania. Algunos acontecimientos recientes Asutria demuestran que el 12 de febrero de 1934 no es sólo un pedazo de “historia” en Austria. El presidente del parlamento, Andreas Khol, indicó recientemente que el dictador Dollfuss fue una “víctima” de los Nazis y que había defendido a Austria del régimen fascista. El cuadro de dictador Dollfuss todavía tiene su lugar en la oficina del Partido del Pueblo en el parlamento. Los acontecimientos en Austria de 1934 y el período anterior muestran claramente que no hay un camino “pacífico” y “democrático” al socialismo sobre la base de un parlamento burgués. La única razón por la que el SdAP tuvo tales posibilidades para reformar al estado por cierto período era debido a que la burguesía estaba en una posición débil y el SdAP era el único partido en Austria capaz de enrumbar nuevamente al capitalismo austríaco. Cuando la burguesía se sintió lo suficientemente fuerte, aplastaron al movimiento obrero y establecieron un sistema que garantizaba sus ganancias. Lo que se habría necesitado era una dirección revolucionaria con una estrategia clara y un programa marxista. Dadas estas condiciones, la revolución austríaca habría sido proceso bastante fácil y sin necesidad de un baño de sangre. Viena, 12 de febrero de 2004 [1] Entente fue el “acuerdo” diplomático por el cual el Reino Unido arregló sus antagonismos con Francia y Rusia en la mitad de la primera década del siglo XX. Traducción de February 12, 1934 - 70 year anniversary of the Austrian uprising. Vea también: * La Crisis Austríaca y el Comunismo de León Trotsky. |





