¿Por qué la dirección del Psuv está tratando de anular la candidatura de Eduardo Samán? Declaración de Lucha de Clases Escrito por: Corriente Marxista Lucha de Clases

El clima político entre las bases del chavismo en la ciudad de Caracas, así como en otras ciudades del país, comienza a calentarse considerablemente. El día lunes 06 de noviembre fue dado a conocerse que Eduardo Samán se postuló para candidato a la Alcaldía de Caracas, apoyado por las tarjetas del MEP y el PPT. Ello, ha generado un revuelo importante entre los sectores de vanguardia del movimiento obrero y popular en la región capital, que están a la búsqueda de una alternativa por la izquierda, ante los candidatos tradicionales y gastados de la dirigencia del Psuv, que evidencian un franco proceso de burocratización y degeneración política.

Sobre la toma del Ministerio del Trabajo el 9 de noviembre: Crónica de una primera victoria proletaria Escrito por: Prensa Lucha de Clases - Caracas

El día jueves 9 de noviembre, un conjunto de organizaciones sindicales clasistas y de organizaciones políticas de izquierda revolucionaria, que vienen articulándose desde protesta Minptrass 1hace un mes en un frente de lucha unitario de la clase obrera en la ciudad de Caracas, efectuaron una contundente protesta en el Ministerio del Trabajo, llegando incluso a trancar durante aproximadamente tres horas los accesos del edificio sede de la institución.

La manifestación tuvo por objeto lograr la toma de medidas efectivas por parte de las autoridades del Ministerio del Trabajo, ante una franca política de ataques contra los derechos de los trabajadores, que desde la burguesía tradicional en el sector privado y la burocracia reformista en el aparato de estado burgués, se viene llevando adelante contra la clase obrera.

Las presiones de clase y las propuestas económicas del reformismo Escrito por: Corriente Marxista del PSUV - Lucha de Clases

El carácter pequeñoburgués de la dirección de la revolución, propio de dirigentes imbuidos por los prejuicios de la ideología capitalista, y acomodados a los privilegios y prebendas del estado burgués, ha facilitado el hecho de que las presiones ejercidas por la oligarquía en favor de sus intereses, encuentren cabida en ciertas decisiones gubernamentales. Si bien el gobierno en los últimos años viene cediendo cada vez más ante las exigencias de las clases dominantes, mediante la flexibilización paulatina de los controles en la economía nacional; también debemos reconocer que éste, hasta ahora, se ha negado a la posibilidad de avanzar de manera abrupta y acelerada hacia el desmonte total de las conquistas alcanzadas por las masas trabajadoras en revolución. Lo anterior nos demuestra que la presión de los desposeídos aún resuena e impacta en el liderazgo reformista bolivariano.

Venezuela: Revolución, reforma y contrarrevolución Escrito por: Deivi Peña

Reforma o Revolución

La revolución Bolivariana ha estado desde sus inicios, desde el proyecto bolivariano del MBR200 antes de la victoria electoral del 99, enmarcada en la disyuntiva entre reforma o revolución. El Chávez de aquella época pretendía que una serie de reformas legales bajo la democracia-burguesa podrían dejar encaminado un proceso de cambios que paulatinamente se iría “enderezado” por sí solo, a imagen y semejanza de las potencias industrializadas. Es decir, en sus inicios, el proyecto de gobierno con una visión limitada a reformas legales, no podía comprender que la política es, como explica Lenin, “economía concentrada”, y que las leyes dentro del marco de la sociedad capitalista tan sólo representan relaciones de poder. Es decir, las leyes por sí mismas no son sino un reflejo de las ideas de la clase dominante, y de las relaciones sociales que imperan en el momento. Por lo que para transformar la sociedad no basta con transformar las leyes, es necesario traspasar los márgenes de la propiedad burguesa sobre la que se asientan.

Como formar parte de la Corriente Marxista Lucha de Clases Escrito por: Corriente Marxista Lucha de Clases

ÚneteLucha de Clases, sección venezolana de la Corriente Marxista Internacional, es una organización política que se quiere posicionar como la Corriente Marxista del PSUV y de la juventud en las universidades y centros de trabajos, de tal manera que se puedan alimentar de la teoría Marxista y a través de las bases, desde abajo, consolidar una dirección verdaderamente revolucionaria con miras a la construcción del Socialismo Científico en el país, es por esto que estamos conformados en su mayoría por militantes del PSUV y de la JPSUV, aunque no estamos limitados a la participación y colaboración de camaradas de otros partidos y/o organizaciones, mientras asuman el compromiso de formarse continuamente bajo las ideas del Marxismo.

Editorial: Lucha de Clases nro. 20

La derrota del pasado 06 de diciembre ha marcado un punto de inflexión para la Revolución Bolivariana. Durante los últimos 17 años, ha habido innumerables oportunidades de completar la revolución mediante la expropiación de la burguesía y el desmantelamiento del estado burgués, pero, lamentablemente, esta tarea no ha sido llevada a cabo.

Durante mucho tiempo, la mejora considerable del nivel de vida de las masas, a partir de las importantes conquistas sociales logradas por la revolución, tales como el aumento de los salarios y del poder adquisitivo de la clase trabajadora, la misión Barrio Adentro y la democratización del acceso a la educación básica y universitaria, fueron utilizadas por los reformistas dentro del movimiento bolivariano, como excusa para aplazar la necesaria tarea histórica de abolir el capitalismo.

Ahora, cuando la crisis mundial del capitalismo nos impacta duramente mediante la caída de los precios del petróleo, a la vez que la burguesía parásita nacional arrecia su sabotaje a la producción y distribución de alimentos y bienes de primera necesidad, no existe posibilidad alguna de continuar aplazando la tarea histórica de la expropiación de la burguesía. Hoy, las únicas opciones posibles son la victoria o la derrota, vencer o morir. No hay más tiempo para seguir aplazando la expropiación de los capitalistas. Si la revolución no es completada en el corto plazo, la Revolución Bolivariana sufrirá una derrota decisiva y defintiva.

Lo ocurrido el 6 de Diciembre es una evidencia irrefutable de esto. No se trata de una victoria “circunstancial” de la oposición, como los principales dirigentes del chavismo le han catalogado con desdén en sus alocuciones. Se trata de un proceso de profundo desgaste, desmoralización y desmovilización entre las bases del movimiento bolivariano, debido a la grave situación económica que, durante tres años ya, viene golpeando todos los días a las masas trabajadoras, y cada vez con mayor fuerza.

Como hemos explicado en otros documentos y artículos, lo que está ocurriendo en Venezuela es, desde un punto de vista de marxista, un proceso de reflujo. Al recrudecerse la difícil situación material de las masas trabajadoras, como consecuencia de la guerra económica, éstas lentamente han venido sufriendo un proceso de agotamiento, que las ha venido llevando a la apatía y finalmente a la desmovilización, o en el peor de los casos, a buscar una salida en las falsas promesas de la derecha, ante la dura situación económica actual.

Durante varios años los marxistas del PSUV hemos advertido que, al no completarse la revolución, al dejar en manos de la burguesía las palancas económicas del país, estas harían uso de ellas para sabotear la economía, golpear a las masas trabajadoras, y así socavar la base de apoyo social y político de la revolución. Ahora este proceso está ocurriendo aceleradamente y está alcanzando su punto culminante.

El primer paso fue la victoria del 6 de diciembre, y ahora la derecha va por el revocatorio. Si la burguesía logra recaudar los 4.000.000 millones de firmas para la convocatoria al referendo revocatorio, en el marco de la grave situación de inflación desatada, especulación sin controles y escasez crónica de los productos de la canasta básica, puede decirse con casi total certeza, que la Revolución Bolivariana será derrotada en el referendo, y el mandato del presidente Maduro será revocado, abriendo así las puertas al inicio de un proceso contrarrevolucionario en el país.

A pesar de ello, los reformistas dentro del partido y del gobierno han sido y son absolutamente incapaces de comprender la gravedad de la situación y de actuar en consecuencia.

A pesar de la crisis histórica que vive hoy la revolución, una vez más los reformistas han vuelto la espalda a la posiblidad de radicalizar la revolución hacia la izquierda, y en cambio, mantienen de forma empecinada y obstinada su posición de establecer alianzas con la burguesía, lo que ha sido plenamente confirmado con las medidas económicas anunciadas por el presidente Maduro hace 3 meses, entre las cuales se encuentran la creación del Consejo Nacional de Economía Productiva, con una abrumadora mayoría burguesa, la creación de los 14 motores en alianza con capitalistas nacionales y transnacionales, el aumento del ISRL, la devaluación de la moneda y el aumento de la gasolina, entre otras.

Estas medidas, que no plantean ningún tipo de ruptura con el marco capitalista de la propiedad privada sobre los medios de producción, ni tampoco implican la implementación del control obrero para luchar contra la guerra económica en el ámbito de la producción, están por lo tanto, destinadas al fracaso.

No obstante, como hemos dicho ya, los reformistas han mantenido total firmeza en defensa de la política de conciliación de clases con la burguesía. Algunos de ellos, como el camarada Jesús Farías, en una mezcla de cierta ignorancia histórica y repetición de viejas fórmulas equivocadas, han usado como argumento a la vieja NEP soviética, la Nueva Política Económica aplicada en la Revolución Rusa luego de la guerra civil, para defender el craso error, de proporciones históricas, de volver a tender la mano a los empresarios parásitos de este país, como supuesto medio para salir de la situación de escasez e inflación que existe hoy, cuando la aplastante mayoría de este empresariado, es el que precisamente, ha utilizado el sabotaje a la producción y distribución de los bienes de primera necesidad, como instrumento político para lograr derrotar a la Revolución Bolivariana de una vez por todas.

Las cartas están echadas. Si nuestra dirigencia no da un gran viraje hacia la izquierda, un golpe de timón económico, nacionalizando la banca y el sector financiero, estableciendo el monopolio del comercio exterior, expropiando los principales monopolios industriales y comerciales del país y decretando el control obrero sobre la producción, distribución y comercialización de todos los bienes elaborados en el país, a fin de poder derrotar el sabotaje a la producción, el acaparamiento, el bachaqueo y el contrabando de extracción, entonces no habrá manera alguna de poder derrotar la ola de inflación, especulación y desabastecimiento que hoy azota al pueblo trabajador.

A su vez, si la situación de escasez crónica e inflación desatada no es derrotada y se mantiene en el tiempo, entonces el proceso de reflujo, es decir, de desmoralización y desmovilización de las masas, continuará agudizándose hasta alcanzar niveles críticos. En esas condiciones, como ya hemos explicado, la realización del referendo revocatorio tendría inevitablemente un trágico desenlace para la Revolución Bolivariana.

No podemos perder más tiempo. Si la dirigencia bolivariana no toma hoy las medidas adecuadas para luchar contra la guerra económica hasta lograr derrotarla, la clase obrera, los campesinos, los pobres y los jóvenes de Venezuela, sufrirán durante los años por venir los golpes terribles del martillo de la contrarrevolución burguesa, por culpa de la nefasta política conciliadora del reformismo.

¡Basta de pacto y conciliación con la burguesía!

¡Radicalizar la revolución para derrotar a la contrarrevolución!

¡Expropiación de la burguesía y control obrero sobre la producción!

¡Únete a la Corriente Marxista del PSUV!



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