necesitamos_su_apoyo

Capitalismo y arte Imprimir Correo electrónico
Martes 04 de Noviembre de 2003
¿Ha escuchado alguna música buena recientemente, visto una buena película, una buena obra de arte? Ahora déjeme reformular la pregunta, ¿ha oída alguna música buena nueva, visto una buena película nueva o una gran obra de arte nueva recientemente? ¡C Vivimos en un mundo aburrido y feo, ¿no lo cree? ¿Usted piensa? Bueno, supongo que si usted ha entrado a este sitio web usted debe pensar. Pero, ”Nosotros los afortunados”, somos tan pocos que de otra manera no me sentiría inclinado para escribir este artículo.

Cuando digo que el mundo es feo no me refiero al planeta. Me refiero a que lo que nosotros, los habitantes de esta maravilla redonda que gira en el asimiento gravitacional de nuestra galaxia, le estamos haciendo a nuestro hogar es feo. Usted podrá pensar que éste va a ser otro artículo sobre el ambiente y, bueno, en cierto sentido lo es. Es sobre el ambiente de dos de nuestros sentidos, de nuestros ojos y oídos.

¿Ha escuchado alguna música buena recientemente, visto una buena película, una buena obra de arte? Ahora déjeme reformular la pregunta, ¿ha oída alguna música buena nueva, visto una buena película nueva o una gran obra de arte nueva recientemente? ¡Claro que no! Porque el buen arte nuevo, bien sea musical o visual, no vende. Porque vivimos en una época en la que el objetivo de cada producto es la ganancia, sea un clip de papel forjado entre millones por una máquina sin mente o una pieza musical por la que alguien se esclavizó por meses.

Los capitalistas nos dicen que vivimos en un mercado global. Los mercados existen para vender sus mercancías y hacer dinero. Lo que vendan es irrelevante, siempre y cuando venda y, por supuesto, obtenga una ganancia.

Un ejemplo típico es el Hollywood en su época dorada. Grandes talentos fueron explotados hasta tal punto que en muchos casos las estrellas murieron jóvenes, bien por sus propias manos o a través del abuso de estimulantes, tales como drogas y alcohol. Los ejemplos más famosos de este uso de personas como simples mercancías fueron Judy Garland, Marilyn Monroe y, por supuesto, el ”Rey”, Elvis. Y el ejemplo más notorio de esta forma de esclavitud fue Judy Garland. Ella era una niña estrella en las películas, que progresó para convertirse en una estrella adulta. La forzaron implacablemente a hacer película tras película. Forzada a tomar píldoras (lo que hoy en día llamamos aceleradores y calmantes) de modo que pudiera asistir a película tras película, se hizo alcohólica y finalmente murió a la edad de cuarenta y siete en Londres. Se había convertido en una patética sombra del gran talento que había sido, parodiada y satirizada en televisión y por la prensa, porque no sabían la verdad detrás del ocaso de su talento. Pero la MGM había ya había hecho su dinero con ella, así que qué les importaba. Tan sólo otro clip usado en la cesta de la basura de Hollywood.

Una cosa sí se puede decir de MGM, Warner Brothers y de los otros grandes nombres de la era de Hollywood es que sus dueños eran personas que estaban en el negocio de las películas y solamente en el negocio de las películas. Hoy en día, la industria del entretenimiento está en manos de cualquier tipo de compañías multinacionales.

Tomemos el ejemplo de General Electric, que fabrica motores de jet, refrigeradores, turbinas gigantes y además es dueña de la televisora estadounidense NBC. La NBC está muy interesada en comprar el principal canal de TV británico ITV, ahora que Tony Blair va a permitir que compañías extranjeras inviertan en la TV británica. ¡Como si no fuese suficiente que la fofa programación estadounidense prolifere en ITV así como está! ¡No hay duda que una vez que la Compañía de los Refrigeradores posea ITV todo contenido de producción local desaparecerá! Pero ésta no es una compra al azar sino parte del proceso en curso por el cual las corporaciones estadounidenses pretenden dominar nuestros oídos y ojos y, en última instancia, nuestras mentes.

Encienda la TV en cualquier parte del mundo y seguro verá el programa mundialmente favorito Baywatch. Qué comentario tan lamentable sobre el estado de nuestro planeta. Cuando tenemos la capacidad de comunicación en masa, ¿qué es lo que está mirando el mundo? ¿Programas educativos? ¡No! Mujeres de busto grande, producidos por el país más puritano del mundo occidental. Si este mismo programa mostrara muchachas topless, como puede verse hoy en día en la mayoría de las playas del mundo, no vería la luz del día. ¡Que hipocresía!

No debemos olvidarnos que toda esta porquería es, por supuesto, interrumpida con frecuencia por anuncios comerciales y, en algunos casos, ¡las propagandas son mejores que el programa que veíamos! Programas tales como Baywatch, Zeena, Dinastía y la novela norteamericana madre de todas Dallas tienen una cosa en común: son baratos de hacer y vender, y la cosecha en ganancias es GRANDE. Además, le dan al mundo una visión distorsionada del estilo de vida norteamericana. Los pobres que viven bajo techos hechos de cajas viejas de cartón en Brasil, India, es decir, el denominado ”tercer mundo”, ve esta basura y quieren su parte. Y éste es el plan: manipular la mente de los ”tercermundistas” para que piensen que solamente bajo el capitalismo se puede realizar este pseudo mundo.

Ahora estamos a principios del siglo XXI y si uno compara estos tiempos con el principio del siglo pasado podemos ver que no es mucho lo que ha cambiado. Las guerras no están escaseando, están por todos lados; ahora mismo hay una en Iraq. Perdón, me corrijo, verdad que ese hombre tan agradable, el Sr. George W Bush, que por supuesto tiene solamente el bienestar del pueblo iraquí en el corazón, dijo que en mayo que ya había terminado.

Tampoco hay escasez de hambruna y esclavitud, tanto del viejo como del nuevo tipo. La diferencia es que hoy se le llama esclavitud sexual y en los viejos tiempos se llamaba cautiverio y servidumbre (de este último se deshicieron esos repugnantes comunistas en la Rusia zarista). Pero alabado sea el Señor que ya regresó.

Sin embargo, no todo es igual, ya que a principios del siglo XX el arte y la música estaban experimentando una revolución como no se había visto incluso durante el período del renacimiento. El desarrollo de la fotografía durante el siglo XIX había disminuido la demanda de retratos y paisajismos suaves. Y en el caso de Marcel Duchamp incluso lo había influenciado. Luego de ver una multi exposición de un hombre corriendo produjo ”Desnudo bajando una escalera”. Artistas tales como el inglés Turner comenzaron a pintar de una manera diferente, un estilo no representativo. El artista francés Monet, en una visita a Londres, luego de ver el trabajo de Turner pintó ”Amanecer impresionista”, que le dio a esta nueva forma de arte su nombre: Impresionismo.

En 1913 se presentaba por primera vez en Paris el ballet de Igor Stravinsky ”La consagración de la primavera”. Casi hubo un escándalo, pues la audiencia de ricos conservadores no podían aceptar esta nueva forma de música y la escenografía diseñada por Picasso. Esto era un buen síntoma pues nuevas formas de arte son siempre difíciles de aceptar para la clase dominante.

El arte y la música progresaron a todo lo largo del siglo XX. El impresionismo condujo al surrealismo, al cubismo. Grandes escritores saltaron a escena escribiendo novelas que cuestionaron la estructura social de esos tiempos. ¿Dónde están sus equivalentes hoy en día?

Es verdad que muchos de los patrocinadores de las artes eran capitalistas y aristócratas pero esto no es nada nuevo. Por cientos de años los reyes y reinas de Europa habían aupado y patrocinado a grandes nombres tales como Miguel Angel, Leonardo Da Vinci, Bach, Haydn etc. En Inglaterra, aunque la reforma había destruido gran parte del arte inglés, el teatro había permanecido y obras de Shakespeare y Marlow fueron vistas por el pueblo llano.

¿Quiénes son los patrocinadores del arte actual? Multinacionales como la Coca-Cola quienes por supuesto patrocinarán solamente material ascéptico, agradable y, sobre todo, no controversial, que pudiera opacar su pulcra imagen. El hecho de que explotan a trabajadores emigrantes que pasan a través de la frontera mejicana es un hecho que no mencionan. Así, por lo tanto, el arte de hoy en día está moribundo y cuando las generaciones futuras miren este período se sentirán tristes para la gente que tuvo que aguantar un mundo tan fofo.

La putrefacción parece haberse comenzado a fijar después de que la II Guerra Mundial. Europa estaba diezmada, América era rey. Los EEUU tenían de todo: dinero, toda su infraestructura productiva eestaba indemne y estaba el ahora victorioso coco: la URSS. Los imperialistas estadounidenses tenían que dominar el denominado mundo libre y como un imparable cáncer esto significó la dominación total. También había llegado un nuevo bebé: la Televisión.

Al principio, debido a la dominación de las radios en los EEUU, las grandes cadenas estaban renuentes para invertir en este nuevo medio. Las tres grandes cadenas (NBC, ABC y CBS) hacían un montón de dinero con la radio, que, por supuesto, en los EEUU era totalmente comercial. Pero poco a poco una cadena tras otra empezaron a transmitir en TV y la escena estaba servida para lo que tenemos hoy en día: la dominación ”cultural” mundial casi total de los EEUU.

Países tales como Francia - quiénes naturalmente desean preservar su propia cultura y tienen cuotas de cuánta programación no-Francesa se permite en la TV francesa - son vistos como el enemigo. Porque los programas norteamericanos son solamente un medio para vender productos estadounidenses - como la Coca-Cola, Macdonald’s - los nombres que ya conocemos. Todas son parte de la invasión mundial de la subcultura fofa imperislista.

¿Qué le espera al arte en el futuro? Esta pregunta tiene que estar ligada a la pregunta general: ¿Qué le depara el futuro a la humanidad? El capitalismo tiene solamente una fuerza motriz: la ganancia. Ésta es ciega y es el mercado quien debe dominar. Y en el mercado el único valor que se puede poner a un artículo es su valor en metálico. Aquí está un ejemplo. Van Gogh murió en la miseria, sin embargo todas sus pinturas están entre las más valiosas del mundo, cambiando de manos en subastas por millones de dólares. Los compradores saben que están comprando una pintura, pero sobre todo es una inversión. Si por alguna razón Van Gogh pasara de moda mañana, estos supuestos amantes del arte se desharían de sus Van Gogh así como los corredores de la bolsa consiguen librarse de acciones en picada en el mercado bursátil.

Una cosa poco sabida sobre las consecuencias del ataque del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas es que todo el escombro fue tamizado religiosamente en busca de cualquiera de las muchas obras de arte invalorables que pudieran haber sobrevivido el ataque. Todo lo que encontraron fue una escultura de metal retorcido. Supongo que las obras de arte perdidas no estaban aseguradas contra su destrucción en un ataque terrorista. La vida es dura. Pregúntele a cualquiera de las innumerables personas que mueren de hambre a todo lo largo de este mundo feo y triste. ¡Este mundo capitalista!


Traducción al Castellano de Capitalism and Art or They know the price, but not the value!